Estimados Lectores:

Este shabat leemos parashat Ree, que comienza hablando de la posibilidad que Hashem le da al ser humano de elegir entre la vida y la muerte, entre el bien y el mal. Un regalo único que Hashem nos da y al mismo tiempo una gran responsabilidad y desafío.

Hay una famosa frase del abogado defensor de Israel, Rabí Levi Itzjak de Bardichev:

“No es justo que Hashem haya puesto todas las tentaciones frente a nosotros y los castigos del infierno en los libros, si hubiese sido al revés nadie pecaría”

Es probable que si le preguntamos a alguien si quiere vivir o morir, elija vivir. Pero en la vida no todo es blanco y negro, cuando llega el momento de tomar decisiones hay miles de matices, de justificaciones, de autoengaño, que nos llevan a elegir lo contrario al bien.

Un ejemplo fácil de entender:

El fumador sabe que su adicción le causara enfermedades y problemas, pero nunca piensa que ese cigarrillo que está fumando será el causante de su muerte, a pesar que es consciente que a la larga esta dependencia lo puede matar, por el momento se engaña que no es tan grave.

Este se aplica a todos los aspectos de la vida. Y nos pasa todos en diferentes situaciones.

Por eso es crucial que tomemos la primera palabra de la Parashá que dice: Ree, mira, observa. Antes de elegir, tomate tu tiempo y asegúrate que no te estas engañando, que no estas decidiendo porque alguien te convenció, que estás seguro que estás haciendo lo correcto, que aquello que parece tan bonito y tentador quizás sea solo una ilusión y termine llevándote por el mal camino.

No es casual que leamos esta Parashá en Rosh Jodesh Elul, el primer día del mes de Elul, que da comienzo al proceso de teshuvá que se extiende hasta Iom Kipur. Puede ocurrir que no hayamos elegido bien, que nos equivoquemos, que tomemos malas decisiones. Para eso tenemos Elul, para rectificarlo, para disculparnos, para hacer cambios en nuestras rutinas, para enderezar lo torcido, y elegir la vida.

Que Hashem nos de la fuerza a todos de tomar siempre las decisiones correctas y apropiadas y que seamos bendecidos desde el cielo con gran abundancia y buenaventura, como Hashem nos promete en esta Parashá.

¡Shabat Shalom!

Rabino Eli Levy