Estimados Lectores:

Entre Iom Kipur y Sucot solamente hay 4 días de separación, estos son días de mucha adrenalina ya que hay que comprar las 4 especies, armar la Suca, llamar a los amigos y familiares para invitar, preparar las comidas festivas, no hay tiempo para nada, pero me voy a tomar unos minutos para escribir unas líneas.

Según la Cabalá, estos 4 días son comparados con las cuatro letras del nombre divino, cada día representa una letra. Y estos días sirven de lazo para unir entre el día más solemne del calendario hebreo (Iom Kipur) con nuestra festividad más alegre (Zman Simjatenu – El tiempo de nuestra alegría).

Al mismo Di-s que le pedimos perdón acongojados en Iom Kipur, es al que servimos con alegría en Sucot. ¿Cómo es posible servir a Hashem en formas tan diferentes?

Justamente esa es la forma de servir a Hashem, entendiendo que no se limita a la solemnidad y a la plegaría en el templo, sino que también es parte nuestras alegrías.

Cuando decimos el Shema Israel (quizás nuestra plegaria más emblemática) decimos Hashem Ejad, Di-s es UNO, en hebreo se escribe con tres letras, que tienen su valor numérico, ALEF – 1, JET – 8, DALED – 4, de acá se aprende, que el 1 (Di-s) abarca los 7 mundos celestiales y este mundo terrenal, y en este mundo está en los 4 puntos cardinales.

Lamentablemente muchos judíos tienen su única conexión anual con Di-s y con su judaísmo, el día de Iom Kipur, mucho para leer, recordar a los fallecidos, ayunar, no suena muy tentador, pero debemos saber que podemos conectarnos con Hashem también a través de la alegría, del regocijo, de disfrutar con familia y amigos la fiesta de la alegría.

Que seamos meritorios de poder ver reconstruida la Suca de David en Jerusalem pronto en nuestros días. Amen.

¡Shabat Shalom y Jag Sameaj!

Rabino Eli Levy