Estimados lectores:

Estamos entrando en un nuevo año. A diferencia del Año Nuevo secular, que se festeja con fuegos artificiales, el Año Nuevo judío es más bien solmene e introspectivo.

Es el día del juicio.

En este día, nos dice la tefilá de Rosh Hashaná, se definirá “quién va a vivir y quién va a morir; quién será rico y quien será pobre”.

El juez es nuestro propio Padre Celestial. Como buen padre, quiere nuestro bien y el juicio le resulta tan incómodo como a nosotros.

Sin embargo, cuando hay unión en el pueblo de Israel, Di-s nos ve como un padre benevolente, y nuestros pecados pasa a ser inocentes travesuras.

La clave, entonces, para un juicio favorable está en la unión entre nosotros, sus hijos.

Así que si tenés a una persona de la que por alguna razón te distanciaste, este es el momento para acercarte. No lo dudes y hacelo. El juicio es ahora.

Les deseo a todos los lectores de este magazine un año lleno de dulzura y bondad, unidos a sus seres queridos para disfrutar de la vida en un sentido pleno.

Ketivá Vejatimá Tová

Rabino Eli Levy