Estimados Lectores:

Esta semana leemos en la perasha la historia de Noaj y el diluvio. Como Di-s le ordena a Noaj construir un arca en preparación al diluvio universal que azotaría a toda la humanidad.

El primer versículo nos dice:

Nóaj era un hombre justo, perfecto en su generación

Muchos de los comentaristas se detienen en las palabras “en su generación” ¿para que era necesario aclararlo?

Hay dos opiniones sobre esta aclaración:

1. Nos aclara que Noaj fue justo en esa generación en la cual eran todos malvados por lo cual contrastaba su comportamiento, pero si hubieses estado en otra generación, hubiese sido un hombre común.

2. Por el contrario, si en una generación de malvados el logró ser un tzadik, un justo, otra generación el hubiese sido mucho más grande.

Yo elijo la segunda explicación.

Es muy común ver que la gente se queja; “En esta época no es como antes, con todas las tentaciones que hay hoy en día es muy difícil ser un buen judío”

Acá viene la gran lección de Noaj, el estuvo en la peor generación de la historia, nadie se comportaba bien, y de todos modos se mantuvo firme, no busco excusas, no se doblego a la presión de sus vecinos, de sus compañeros de trabajo, de sus familiares y de quienes lo burlaban.

Por eso la Torá lo llama Tzadik, un verdadero justo, como ningún otro personaje de toda la Torá es llamado. Un tzadik es quien no le importa lo que digan los demás, le importa lo que es correcto.

Pdta: Noaj es considerado el padre de toda la humanidad y su mensaje y legado se aplica tanto a judíos como a no judíos por igual.

¡Shabat Shalom!

Rabino Eli Levy