Un shojet (matarife ritual) que era también un gran estudioso de la Torá, vino a Rabi Israel de Salant y le comentó que pensaba dejar su labor como shojet.

“Se trata de una tarea de altísima responsabilidad y temo fallar” explicó el hombre.

Rabi Israel le preguntó: “¿Y a qué vas a dedicarte para obtener sustento”? El shojet le respondió que planeaba consagrarse al comercio.

El Rabino le dijo con agitación: “Me desorientas con tu argumento. ¡¿Deseas dejar la shjitá pues temes fallar y allí sólo existe una sola prohibición- la de “nebela” (cadáver). Y no temes dedicarte al comercio, en el que debes ser muchísimo más cuidadoso para no caer en las prohibiciones de: “no robar” “no desearás” “no engañarás” “no mentirás” , etc.?!