Los Hombres de la Magna Asamblea establecieron Sucot como “el tiempo de nuestro regocijo”, y uno debe regocijarse adicionalmente, más que en otras festividades. Ya que aunque las demás son todas de hecho “festividades para regocijarse,” únicamente Sucot es definida como “el tiempo de nuestro regocijo.”

La razón es quizás la siguiente: En Pesaj y en Shavuot, los judíos están al nivel de tzadikim. Pesaj era una preparación para recibir la Torá en Shavuot, y en Sinaí los judíos era como convertidos y por lo tanto fueron considerados niños recién nacidos, totalmente sin culpa o mancha. Sin embargo, en Sucot, que sigue al arrepentimiento y la expiación de Iom Kipur, están al nivel de ba’alei teshuva.

Por lo tanto, hay regocijo adicional en Sucot, ya que regocijo de un ba’al teshuva es superior al de un tzadik. El regocijo de un tzadik es comparado al de un hijo que nunca se ha separado de su padre; sin embargo, el regocijo de un ba’al teshuva es como el poderoso regocijo de un hijo que estuvo separado de su padre una gran distancia y ha vuelto, alguien distante que se acerca.

(Sijat Simjat Beit Hasho’eiva 5720)