Existen dos canales por los cuales puedes recibir el sustento, de acuerdo a la perspectiva adoptada en la vida:

Puedes decidir ser apenas un elemento más en el orden natural, persiguiendo el pan en medio del caos, corriendo la carrera de la supervivencia.

Y en realidad, es posible que te vaya bien por este camino, pero en el corto plazo. Al largo plazo, sin embargo, será tu alma la que se verá privada de nutrientes y el cuerpo jamás se sentirá satisfecho.

O bien puedes ver tu vida como una relación íntima con la Fuente de la Vida... ver a tu sustento como maná del cielo, entregado a ti en forma personal y afectuosa, directamente de la mano de D-os, tu socio en todos tus emprendimientos.

Entonces, tu tarea principal consiste en mantener limpia la canasta donde caerá el maná, asegurándote que nadie se perjudique ni sea engañado por tus negocios, aplicando las ganancias que percibas a diseminar el bien por el mundo.

Tal vez seas rico de esta manera. Tal vez no. Pero estarás siempre satisfecho.