* Un estudiante de la Ieshivá vino una vez al santo Jafetz Jaim y vertió su corazón: "¡Año tras año me siento y estudio, pero no llego a ninguna parte con mis estudios! ¡Después de todo este tiempo incluso, me cuesta comprender apropiadamente una página del Talmud!" El Jafetz Jaim contestó: "Di-s no nos ordenó que fuéramos genios. Él sólo nos ordenó que nos esforzáramos en el estudio de Su sagrada Torá, lleguemos o no alguna vez a ser grandes estudiosos..."




* Rabí Iejiel Mijl de Zlotchov decía: "Si la persona se dedica al comercio sin estudiar Torá, pensará que su éxito se debe a sus propias habilidades. Pero una vez que la persona comienza a estudiar Torá, se da cuenta de que no puede atribuirse el triunfo a sí mismo. La Torá le enseña a Quién le debe en realidad su éxito"