La fuente en la Torá

Si encuentras en el camino un nido de pájaros, en cualquier árbol o sobre la tierra, con pichones o huevos, y la madre está echada sobre los pichones o sobre los huevos, no tomarás a la madre junto con sus crías. Deberás ahuyentar a la madre, y entonces podrás tomar las crías para ti, a fin de que te vaya bien y prolongues tus días.1

Parece bastante sencillo. Si encuentras un nido y quieres tomar los huevos o los pichones, primero debes ahuyentar a la madre y solo entonces puedes tomar los huevos o los pichones para ti. Esta es la mitzvá conocida como shiluaj haken (“ahuyentar a la madre del nido”).

Es interesante señalar que este es uno de solamente dos preceptos por los cuales se nos promete la recompensa de que “te vaya bien y prolongues tus días”.

Sin razón

El Talmud se refiere a esta mitzvá como un jok,2 un decreto Divino para el cual no se proporciona una razón. Por eso encontramos en la Mishná que a quien dice en sus plegarias diarias: “Tu misericordia se extiende sobre el nido de los pájaros”, se lo debe hacer callar.3

Maimónides, en su comentario a la Mishná, explica que el problema de semejante plegaria es que “está diciendo que la razón de este precepto es la misericordia de Di-s hacia los pájaros. Pero esto no es así, porque si se tratara de misericordia, Él no habría permitido en absoluto sacrificar animales; más bien, se trata de un precepto recibido sin una razón”.4

Sin embargo, en su Guía de los Perplejos, Maimónides escribe que existen distintas opiniones acerca de si un jok tiene una explicación racional. Aunque el Talmud5 indica que está por encima de la razón, él sigue la otra opinión del Talmud, que busca explicaciones incluso para los jukim, y por ello ofrece la siguiente explicación:

Los huevos sobre los cuales está posada el ave y las crías que todavía necesitan de su madre generalmente no son aptos para comer. Cuando se ahuyenta a la madre, ella no ve cómo se llevan a sus crías y no siente dolor. Sin embargo, en la mayoría de los casos este precepto hará que la persona deje intacto el nido, porque [las crías o los huevos] que se le permite tomar generalmente no son aptos para comer. Si la Ley dispone que no se debe causar semejante sufrimiento al ganado o a las aves, cuánto más debemos cuidarnos de no causar sufrimiento a nuestros semejantes...6

En esto, Maimónides sigue su principio general de que, aunque estas mitzvot son decretos, debemos, no obstante, esforzarnos por encontrar también explicaciones para ellas.7

Si es correcto buscar una explicación para estas mitzvot, ¿por qué se hace callar a quien las relaciona con la misericordia dentro de sus plegarias? Algunos comentaristas explican que la objeción se aplica únicamente cuando se hace esto dentro de la plegaria, mientras que en el contexto del estudio está permitido.8

Es para nosotros

Otros explican que la razón del precepto es enseñarnos a nosotros la cualidad de la compasión, ya que evitamos que la madre vea cómo nos llevamos a sus crías. Otra explicación es que nos enseña acerca de la preservación de las especies: aunque tomemos las crías, la madre queda libre para poner nuevos huevos.9

Un acto que no parece compasivo

En una explicación casi diametralmente opuesta, el Zohar explica que ahuyentar a la madre, en realidad, no es un acto compasivo hacia los pájaros, ¡y precisamente esa es la razón de esta mitzvá!

El Zohar explica:

Hay un ángel encargado de las aves... y cuando Israel cumple este precepto, y la madre se marcha llorando y sus crías claman, él se angustia por sus aves y pregunta a Di-s: “¿Acaso no está escrito que ‘Su compasión se extiende sobre todas Sus obras’?10 ¿Por qué decretaste que esa ave fuera expulsada de su nido?”.

¿Y qué hace el Santo, bendito sea? Reúne a todos Sus demás ángeles y les dice: “Este ángel se preocupa por el bienestar de un ave y se queja de su sufrimiento; ¿acaso no hay entre ustedes nadie que busque méritos para Mis hijos Israel y para la Shejiná, que se encuentra en el exilio, cuyo nido en Jerusalem fue destruido y cuyos hijos están exiliados bajo el dominio de amos crueles? ¿No hay nadie que pida compasión por ellos y les atribuya méritos?”.

Entonces el Santo, bendito sea, emite una orden y dice: “Por Mi causa actuaré, y actuaré por Mi propia causa”, y de esta manera se despierta la compasión por la Shejiná y por los hijos que están en el exilio.11

Así, según el Zohar, la idea es despertar la misericordia y la compasión de Di-s sobre Su pueblo y finalmente sacarnos del exilio.

¿Buscarla o no buscarla?

Las diferentes razones mencionadas anteriormente generan distintas aplicaciones prácticas de esta mitzvá. Existe una discusión en la halajá acerca de si es apropiado buscar activamente un nido para ahuyentar a la madre, incluso cuando uno no necesita los huevos.

Ahora bien, si decimos que la razón de la mitzvá es la compasión hacia los pájaros, entonces no habría motivo para buscar activamente un nido con el propósito de cumplir la mitzvá, porque sería aún más compasivo dejar a los pájaros junto con su madre. Más aún, quizás incluso cuando uno se encuentra casualmente con un nido, debería realizar la mitzvá únicamente si realmente desea tomar los huevos o los pichones.

Sin embargo, si se trata de un acto destinado a despertar la compasión de Di-s, entonces tiene sentido que uno busque activamente cumplir esta mitzvá.12

Otros, sin embargo, parecen sostener que la discusión acerca de si uno debe buscar activamente el cumplimiento de esta mitzvá es independiente de las razones mencionadas. De hecho, hay comentaristas que aparentemente explican el precepto en términos de compasión y, aun así, aconsejan que uno procure activamente cumplir la mitzvá; mientras que otros siguen la explicación del Zohar y, sin embargo, sostienen que no se debe buscar activamente la oportunidad de cumplirla.13

El Rebe, Rabí Menajem M. Schneerson, de bendita memoria, escribe que no es nuestra costumbre buscar activamente un nido con una madre posada sobre él para cumplir esta mitzvá.14

Parámetros de la mitzvá

● Solamente aves kasher son aptas para esta mitzvá. En lo que respecta a las aves kasher, la Torá no proporciona señales identificatorias, como sí lo hace con los animales y los peces. La Torá nos proporciona una lista de las aves no kasher, y solo tenemos permitido comer aquellas aves que tradicionalmente fueron identificadas como no pertenecientes a esa lista. Sin embargo, el Talmud sí proporciona señales identificatorias compartidas por todas las aves kasher, y podemos basarnos en esas señales para determinar qué aves son aptas para la mitzvá de shiluaj haken.15

● El ave debe carecer de dueño. En la práctica, esto también significa que debe encontrarse en un dominio público, ya que la propiedad privada de una persona puede, en muchas circunstancias, “adquirir” objetos en nombre del propietario incluso sin que este lo sepa. Por lo tanto, un nido situado en el patio de una persona generalmente no sería apto, ya que las aves “pertenecen” al propietario del lugar.16

Algunas autoridades sostienen que, antes de que sean puestos los huevos, la persona puede estipular que no desea que su propiedad los adquiera en su nombre, y entonces podrá utilizarlos para cumplir la mitzvá.17

● No hacen falta manos ni palos. Según muchas opiniones, no es necesario retirar físicamente a la madre. Se puede simplemente producir un ruido fuerte golpeando un árbol cercano, gritando o aplaudiendo.18 Otros, sin embargo, parecen sostener que es necesario ahuyentarla efectivamente con las manos.19

● Debe ser la madre. En muchas especies de aves, la madre y el padre se turnan para cuidar el nido. Sin embargo, la mitzvá solo puede realizarse con la madre, por lo que hay que asegurarse de que sea efectivamente la hembra la que está posada sobre el nido.20

● Hay que tomar los huevos. Según la mayoría de las opiniones, para cumplir la mitzvá es necesario tomar los huevos o los pichones.21 Sin embargo, está permitido devolverlos inmediatamente después. Contrariamente a una creencia popular, en la mayoría de los casos la madre regresará a su nido y continuará cuidando de sus crías.22 Algunos, sin embargo, sostienen que no es necesario tomar los huevos o los pichones para cumplir la mitzvá.23

● No se recita una bendición. Por diversas razones, no se recita una bendición antes de cumplir esta mitzvá.24 Una razón sencilla es que, si la madre se va volando por sí sola después de haber pronunciado la bendición pero antes de que la persona la ahuyente activamente, la bendición habrá sido pronunciada en vano.25

● Solamente huevos o pichones muy pequeños. Una vez que los pichones aprenden a volar por sí mismos —en la mayoría de las especies, aproximadamente dos semanas después de nacer— ya no se puede cumplir la mitzvá.26

La recompensa

Como señalamos anteriormente, la mitzvá de shiluaj haken es una de solamente dos mitzvot para las cuales la Torá especifica la recompensa; la otra es honrar a los padres.

En un nivel sencillo, la Mishná explica que la Torá destaca la recompensa de esta mitzvá para enseñarnos que, si una persona recibe una recompensa tan grande por una mitzvá relativamente sencilla y que no implica grandes gastos, cuánto más recibirá por mitzvot más difíciles.27

En un nivel más profundo, las razones de la recompensa singular de esta mitzvá están relacionadas con las razones mismas del precepto, tanto si se entiende como una expresión de compasión como si se entiende como un acto que despierta la misericordia de Di-s sobre Su pueblo.

Por eso, además de la larga vida prometida explícitamente en el versículo, el Midrash, de manera poco habitual, enumera una serie de recompensas adicionales que deduce del contexto de los versículos relacionados con esta mitzvá. Por cumplir esta mitzvá, la persona es recompensada con matrimonio, hijos y un nuevo hogar. Además, somos recompensados con la llegada del Mashíaj.28

Que sea la voluntad de Di-s que Él vea al pueblo judío cumpliendo esta mitzvá, tenga misericordia de Sus hijos y haga regresar a Su propio rebaño de aves a su nido —la ciudad santa de Jerusalem— con la llegada del Mashíaj. ¡Amén!