Matot Masei
Un viaje que nunca acaba
Estimados lectores:
Hace algunos años en Guayaquil, Ecuador tuve una charla con un aspirante a conversión al judaísmo, como muchos saben la conversión según la tradición ortodoxa es un proceso arduo y más en Latinoamerica.
- Tuvimos que pasar un camino muy largo y difícil para salir de la idolatría y encontrar a Hashem – me decía este joven ecuatoriano con sus largas peot y su kipá.
- El camino para llegar a Hashem nunca termina y el de dejar la idolatría tampoco. – le conteste encontrando en sus palabras una reflexión que yo mismo desconocía.
“Éstos son los viajes de los israelitas, quienes habían salido de Egipto”
El viaje para salir de Egipto fue uno solo, los posteriores viajes fueron para llegar a la tierra prometida, de todos modos el versículo considera que cada nuevo viaje era un escalón más de alejamiento de la impureza de Egipto con su simbolismo místico.
Nunca abandonamos por completo Egipto, si ya superamos un desafío espiritual ahora debemos enfrentar uno más grande, pero cada día debemos seguir “buscando a Hashem” perfeccionándonos, elevándonos en nuestras meditaciones, oraciones y principalmente refinando nuestras acciones.
¡Shabat Shalom!
Rabino Eli Levy
Moshé enseña las leyes que gobiernan la anulación de promesas a los líderes de las tribus de Israel
No puedo creer que estoy de nuevo en la misma posición, que estoy haciendo lo mismo: empacar. Otra vez nos mudamos. Rodeados de cajas, la tarea es desalentadora. “¿Tengo que hacer esto otra vez?”, me pregunto.
Mi feminista interior se enoja con las leyes de las promesas descritas al principio de la parashá de esta semana
Si todos los grandes sabios, místicos y gente santa de las generaciones anteriores no pudieron traer al Mashíaj durante sus vidas, ¿cómo podemos imaginar que nosotros podemos hacer que ocurra?
El sesgo de positividad del Rebe lo ayudó a ver cada obstáculo como una oportunidad a la espera de ser aprovechada. Este modo de pensar infundió su consejo y orientación a personas de todos los orígenes y circunstancias.
Una de las causas de angustia y ansiedad es la inseguridad en cuanto a dónde uno debería estar. ¿Debería quedarme en mi lugar o salir de mi lugar y avanzar hacia adelante?