Vaikrá
Sacrificando el animal interior
Estimados lectores:
Las ofrendas animales suenan muy lejanas en nuestra época. Sacrificar un animal para agradar a Di-s parece ser algo absurdo en estos tiempos. Pero hay un significado más profundo.
El animal somos nosotros mismos, y “sacrificar el animal” quiere decir dominar y subyugar nuestros impulsos más primitivos. El cuerpo nos arrastra tras los deseos o a la búsqueda del placer, cuando hablamos de sacrificar al animal, es quitarle al cuerpo la pasión por las cosas mundanas y usarlo para convertirlo en un “korban” que viene de la palabra “leakrib” acercar, damos nuestro cuerpo por completo para la voluntad de Di-s.
El korban, debe ser un animal perfecto, uno debe cuidar el cuerpo, comer bien, descansar, pero siempre con la mentalidad en ser un recipiente apto para poder cumplir la voluntad de Hashem. Y no es menos importante reconocer cuales son nuestras virtudes y defectos para poder cumplir a la perfección nuestra misión.
El objetivo final es poder lograr “Y amara a Di-s, con todo tu corazón, con tus dos instintos”, de esa forma poder servir a Di-s incluso con nuestra parte animal.
Ese sacrificio diario y personal es algo que podemos hacer hoy en día incluso después de la destrucción del Beit Hamikdash donde ya no existen los sacrificios de animales.
¡Shabat Shalom!
Rabino Eli Levy
El significado simple de la palabra mitzvá es “orden”. Esta palabra figura alrededor de trescientas veces en distintas formas, con ese mismo significado, en los Cinco Libros de Moisés.
Di-s llama a Moshe a la Tienda del Encuentro y le comunica las leyes de los Korbanot, ofrendas de animales y vegetales traídas al Santuario...
De existir la posibilidad de ganar más plata, pocas personas dirían “¿para qué? si puedo arreglarme con lo mínimo indispensable”. Entonces, ¿por qué nuestra calidad de vida espiritual no debería ser igual de importante?
Como padres, no podemos controlar todo que nuestro hijo ve, oye o piensa, ni como esto contribuirá a la imagen de si mismo. Pero podemos hacer mucho.
Una vez que la casa está toda lista y ordenada para Pesaj, es hora de hacer el ritual de búsqueda y eliminación
Cierta vez un carnicero se acercó a la oficina del rabino Pinjas Horowitz (1730 -1850) con una pregunta halajica.