Trumá
¿Para qué creó Hashem la riqueza y el lujo?
Estimados lectores:
En una época en la que muchos buscan hacerse ricos de manera fácil y rápida, con jóvenes criptoinversores, conocidos como cryptoboys, intentando acertar en el token que los hará millonarios, el flagelo de las apuestas deportivas afectando a estudiantes desde la primaria, y las redes sociales colapsadas con videos de ostentación de relojes, autos y lujos extravagantes como aspiración, nos preguntamos: ¿Para qué creó Hashem la riqueza y el lujo?
En nuestra parashá encontramos la respuesta: “Traigan para mí una donación” (Terumá). Esta expresión en hebreo tiene dos significados: separar (lehafrish) y elevar (leharim). A partir de ahí, la Torá enumera una lista de materiales de lujo, desde el oro hasta especies aromáticas exóticas, telas y sedas.
Di-s nos dio acceso a lo material para que tengamos la oportunidad de consagrarlo, santificarlo y elevarlo. Separar algo de todo lo que está a nuestro alcance y no usarlo exclusivamente para nuestro beneficio, sino elevarlo para Di-s.
Di-s no necesitaba estos lujos en Su santuario, pero quiso enseñarnos cómo relacionarnos con lo material. El Mishkán es la expresión más clara de cómo convertir lo físico en algo espiritual, de elevar lo que tenemos más allá del mero egoísmo.
Hace unos años, escuché sobre un empresario que visitó al Rebe por primera vez para recibir un dólar. La fila era larga y avanzaba lentamente. El joven empresario pensó: “Estoy desperdiciando varias horas por un solo dólar; en este tiempo podría ganar algunos cientos”. Pero cuando recibió el dólar del Rebe, comprendió que en realidad ese dinero era para darlo en caridad a otro (podía guardarlo como recuerdo, pero debía intercambiarlo por dinero para caridad). “Ahí entendí que el dinero y los recursos no son para acumularse, sino para que fluyan y hagamos obras positivas con ellos. El dinero debe fluir”.
En resumen, Hashem creó el oro para que lo elevemos y santifiquemos.
¡Shabat Shalom!
Rabino Eli Levy
El pueblo de Israel es llamado a contribuir con quince materiales - oro, plata y cobre; lana teñida de color azul, púrpura y rojo..
A partir de nuestra Parashá hasta el final del Libro Éxodo, la Torá describe con un detalle minucioso y en forma extensa la construcción del Mishkán, que fue la primera casa de plegaria colectiva del pueblo judío.
El santuario también existe en el corazón de cada individuo. Así Di-s afirma en la Torá: “Y harán un santuario para mí, y habitaré en medio de ellos”.
Su visita a menudo desafiaba mis habilidades para diagnosticar. Algunas de sus quejas eran claramente psicosomáticas, y en ocasiones, es difícil separar lo patológico de lo emocional.
Seis días a la semana nosotros trabajamos, y en Shabat descansamos y disfrutamos los frutos de nuestra labor; lo mismo es verdad con respecto a los milenios.
Responda este cuestionario para ver qué tan bien conoce la parashá de Terumá.
La expresión en hebreo para “actos de bondad” (guemilut jasadim) siempre está en plural. Porque cada vez que alguien realiza un solo acto de bondad, al menos dos personas se benefician: quien recibe y quien da
* Los jasidim dicen: ¿Cuál es la diferencia entre un sabio y un Rebe?
El sabio vislumbra lo que sucederá. El Rebe "lo hace suceder..."
Cada momento de nuestra vida contiene la oportunidad de un milagro; es cosa de nosotros mantenernos receptivos, "revelar lo sublime dentro de lo cotidiano".
(El Rebe, De Hacia una vida plena de sentido)
