Vaierá
Esta semana leemos en la Torá, sobre la revelación divina a Abraham al tercer día de su circuncisión. El nombre de nuestra Perasha alude a la "revelación" de Di-s.
Una famosa historia jasídica nos cuenta, que en la infancia del quinto Rebe de Jabad, Rabi Shalom Dov Ber, entró acongojado a la habitación de su abuelo con lagrimas en los ojos, y le preguntó: "¿Por qué Abraham pudo ver a Di-s y yo no?" con gran sabiduría su abuelo le respondió: "Si una persona se circuncida a los 99 años es merecedor de ver a Di-s".
El pequeño Shalom sabía que Abraham era superior a nosotros, pero en realidad quería saber, ¿Por qué no heredamos como hijos de Abraham, la capacidad de ver a Di-s?
A lo que su abuelo respondió, - Para ver a Di-s no es suficiente con la herencia debemos "circuncidarnos a los 99 años", o sea, quitarnos esa corteza que nos impide conectarnos con Di-s, refinar nuestra personalidad y nuestros impulsos más básicos, inclusive cuando tenemos "99 años", cuando creemos que ya lo hicimos todo y que no hay más nada que mejorar.
Entonces ahí seremos merecedores de la revelación definitiva de Di-s con la pronta llegada del Mashiaj.
¡Shabat Shalom!
Rabino Eli Levy
Di-s se revela a sí mismo a Avraham tres días después de la circuncisión del primer judío a la edad de 99 años....
Como gastamos el dinero es un barómetro bastante bueno para medir nuestras prioridades. Y se aplica tanto si es mucho o poco
"Esta nación posee tres señales – son compasivos, recatados y benevolentes... y todo aquel que posee estas tres características es apto de ser parte de esta nación"
Durante los primeros 17 días después de que la entrada por medio de la cual descendieron a su lugar de trabajo se derrumbara no tenían ni idea si la gente siquiera sabía dónde estaban
"Déjame ilustrar cuán precioso era un caballo cosaco. Un caballo ordinario costaba 10 rublos; un buen caballo joven, 20 rublos; un caballo de carrera, 50 rublos; y un caballo cosaco, 500 rublos"
En casa todos comían sopa de pollo el viernes de noche, pero el pollo no venía siempre de una carnicería kasher. Y todos comían pizza en los negocios de la calle. Si "guardabas kasher", simplemente les decías que no pusieran pepperoni.