Estimados Lectores:

A pocas horas del día más sagrado del año quería compartir una reflexión y además enviarles mis deseos para un buen año.

En Iom Kpur logamos el máximo nivel de teshuva, de retorno a nuestra fuente, a nuestro origen divino. A diferencia de lo que mucho creen la Teshuva no es solo arrepentirse de las malas acciones sino más bien buscar reconectarnos con nuestra esencia.

El alma de cada judío esta compuesta de 5 niveles y el más profundo de ellos es el nivel de Iejida , en este nivel seguimos intrínsecamente conectados con Di-s, a pesar de nuestros errores y pecados.

En Iom Kipur nuestra iejida se revela, y queda claro que nuestra conexión con Di-s es inmutable. Por eso en este día debemos aprovechar para redescubrir nuestro interior y desde nuestra profundidad lograr una transformación de nuestras vidas para todo el año.

Les deseo a todos un día de profunda reflexión y que lo aprovechen para descubrir lo más profundo de sus interior, y que desde ese lugar seamos inscriptos y sellados en un año de abundancia y bendición, tanto en lo material como lo espiritual.

¡Jatima Tova!

Rabino Eli Levy