Lej Leja
Cuando las cosas no salen como lo planeamos
Estimados lectores:
A nuestro Abraham las cosas no le salían bien.
Se enfrentó contra su padre, se peleó con él, lo buscaba el rey de su pueblo por revolucionario. Emigró de su país para cumplir la voluntad de Hashem y en la tierra de Canaan lo azotó la sequía y el hambre. Quiso ocultar a su esposa y lo descubrieron.
Cuando su vida finalmente se acomodó económicamente, tuvo que salir a la guerra. Y por encima de todo la angustia de no poder ver hijos propios.
Con todo eso, nuestro padre Abraham es el que abre los canales de la fe para todos sus futuros descendientes.
- Rab, ¿Por qué todo me sale mal? Yo rezó, pido de corazón, y las cosas no salen como yo quiero- me preguntan con frecuencia.
Tenemos planes para nuestra vida, para nuestro futuro y no estamos dispuestos a tolerar interferencias en nuestro plan. ¿Por qué todo me sale al revés de lo planeado?
En ningún momento Abraham se queja o rezonga, simplemente acepta lo que Hashem y la vida le ponen adelante. Al final de su vida Abraham es colmado de riquezas y descendientes, pero el camino no le fue fácil.
El que tiene fe en Hashem sabe que la parte más complicada es cuando las cosas no salen como uno espera, pero a veces lo que Hashem tiene guardado para nosotros, es mucho mejor que nuestro plan original inclusive.
¡Shabat Shalom!
Rabino Eli Levy
Di-s habla con Avram, diciéndole "Vete de tu tierra, de tu lugar de nacimiento y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostrare...
¿Por qué estás tan feliz? ¿Qué es lo que estás buscando? preguntaron con mucha curiosidad.
Los líderes lideran. Eso no significa que no hagan caso. Pero le hacen caso a algo diferente que el resto de la gente. No se amoldan sólo por amoldarse. No hacen lo que hacen otros sólo porque los otros lo hacen. Le hacen caso a una voz interna, a un llamado.
Primero él escaló hasta la cuerda, dio algunos pasos, perdió el equilibrio y se cayó. Sin embargo sabía caerse, como un gato.
Todos sabemos qué hace, pero ¿qué es lo que dice? ezamos por él, nos esclavizamos ante él, le dedicamos nuestros mejores años y talentos para conseguirlo...
¡Espera un minuto! Este no fue mi plan. Yo hice todo esfuerzo posible para ser puntual. Si llego tarde, es cosa de Di s.
Cuando el Santo Bendito Sea dijo a los hijos de Israel: "Y construirán un Santuario y moraré en ellos" (Shemot 25:8), se construyó un Santuario dentro del corazón de cada judío que se hallaba allí- y dentro del corazón de cada judío que nacerá hasta la llegada del Mashiaj- un pequeño "Beit HaMikdash".Cuando un iehudí entraba al Beit HaMikdash- Gran Templo de Jerusalem, se reflejaba y revelaba ese gran Santuario dentro del pequeño Beit HaMikdash de él.
(Sefer HaSijot 5696, Pág. 297)