Lej Leja
La sensibilidad que nos dejó Abraham
Estimados lectores:
Si hay algo que está marcado a fuego en la esencia de nuestro pueblo es el destierro y el exilio. Incluso en la actualidad que tenemos la autonomía y el control de la tierra de Israel, la mayoría de los judíos del mundo todavía vive fuera de Israel, incluso muchos israelíes eligen probar suerte fuera de Israel.
La porción semanal en la que Di-s le ordena a Abram a salir de su zona de confort a salir hacia los desconocido, bendiciéndolo con éxito es la semilla primigenia de este empuje que caracterizo a nuestro pueblo a lo largo de la historia.
Tres bendiciones le dio Di-s a Abram: tendrás descendencia, tendrás éxito económico y tendrás fama y serás conocido. Estas tres nos comenta Rashi son muy complicadas de lograr para un emigrante que pasa a una tierra nueva, sin contactos, sin conocimiento de la cultura.
Pero en la actualidad podemos ver que estas bendiciones se concretaron en los hijos de Abraham, el pueblo de Israel. Hemos logrado sobrevivir, crecer e impactar en cada país en el que pasamos a pesar de todos los sufrimientos y persecuciones.
¿Qué nos queda hacer? Pienso que tenemos la obligación como pueblo de ser siempre sensibles a los inmigrantes, a los refugiados, a los sin techo, a las personas que están transitando la incertidumbre económica. Esa bendición que recibimos de Di-s todos los hijos de Abraham la podemos transmitir, esa experiencia que conseguimos en el exilio la debemos aprovechar.
¡Shabat Shalom!
Rabino Eli Levy
Di-s habla con Avram, diciéndole "Vete de tu tierra, de tu lugar de nacimiento y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostrare...
¿Por qué estás tan feliz? ¿Qué es lo que estás buscando? preguntaron con mucha curiosidad.
Conocida como Tefilat Hadérej (“La oración para el camino”), la Oración del viajero es un solo párrafo que decimos al emprender un viaje. En ella, pedimos un viaje tranquilo y exitoso.
Hace veinticinco años, escuché un llamado poderoso y apasionado de mi sagrado mentor, el Rebe, de bendita memoria. Era Simjat Torá, el iom tov (la festividad) en que celebramos la entrega de la Torá con un espíritu de alegría inagotable.
En sus comunicaciones con personas que estaban afligidas, el Rebe enfatizó constantemente que, desde una perspectiva espiritual, la pérdida de un ser querido no es la pérdida completa que a menudo se considera.
Dos de los nombres judíos más conocidos son Abraham y Sara, de hecho son los nombres de los progenitores del pueblo judío.