Ajarón shel Pesaj
La partida del mar en nuestra vida personal
Estimados lectores:
Llegan los últimos días de Pesaj, recordamos la partida del mar.
Muchas veces escuche de los escépticos:
“El mar no se partió, solo bajo la marea para que puedan cruzar” o comentarios similares.
Para el pueblo judío, el mayor milagro es la partida del mar, no hay mayor milagro. La revelación divina que se vio en el mar representa cuando Di-s corre su velo y muestra sus secretos.
Pero aprovechemos para analizar ¿Qué son los milagros?
Cuando se rompe el statu quo de la naturaleza para ayudar a resolver algo imposible, lo consideramos un milagro, Di-s hace también una demostración de poder con estas acciones.
Pero hay muchos milagros ocultos en nuestras vidas, que a simple vista pensamos “solo bajó la marea”, pero en realidad está presente la mano de Hashem, a punto tal que el Talmud dice: “Es tan difícil para Di-s armar una pareja, como partir el mar”, encontrar una buena pareja y sostenerla es un milagro.
Un creyente con emuná sabe que todo lo que pasa en nuestras vidas en realidad es un milagro, es la mano de Hashem revelada. Eso aprendemos de la partida del mar.
¡Jag Sameaj y Shabat Shalom!
Rabino Eli Levy
"Esclavos fuimos del Faraón en Egipto, y el Señor, nuestro D-is, nos saco de allí con mano fuerte y brazo extendido."
"Hajodesh hazé lajem" – este mes será para vosotros - se refiere al mes de Nisán, tal como lo expresaron nuestros sabios: en Nisán fuimos redimidos y en Nisán seremos redimidos". Hajodesh hazé lajem, tiene la misma guematria que Mashiaj ben David equivalente a 424; pero uno debe recordar que el énfasis está en lajem – depende de nosotros, está en nuestras manos, traer a Mashiaj!
“Maestro: ¿Por qué estás tan triste? ¿No has alcanzado el máximo conocimiento y las mayores virtudes?” El maestro respondió: “No, no estoy triste por eso. Estoy triste porque no he llegado a ser totalmente yo mismo”
El Rebe condenaba enérgicamente esta práctica pues consideraba que el contrato era un engaño. Sin embargo, la práctica continuaba año tras a año.
Yuri era un solitario soldado judío en una aislada base del ejército en la República de Bashkiria, Rusia.
La Torá no es un mero libro de historia. Cuando la Torá nos cuenta algo de la historia, cuenta solamente aquellos detalles que contienen enseñanzas atemporales.