Estimados Lectores:

Esta semana leemos en la Torá parashat Reé. El versículo dice “Pongo delante de ustedes la bendición y la maldición”. La bendición si siguen la mitzvot y la maldición sino siguen los mandatos de Hashem.

Se puede entender como un castigo y recompensa por el cumplimiento de los preceptos, pero creo que en realidad el mensaje es mucho más profundo.

En general tenemos la idea de que una persona puede ser bendita o maldita por algo externo, alguien de afuera nos bendice o alguien nos maldice y ya no podemos escapar de eso, como si fuera una fuerza que nos domina.

En realidad la Torá nos dice que tanto la bendición como la maldición están dispuestas frente a nosotros para que elijamos, no son una consecuencia externa sino que son una elección.

Uno elige si quiere vivir colmado y rodeado de bendición, y ¿Cuál es el camino para lograrlo? Simplemente eligiendo, vivir rodeado de nuestra familia (honrando a los padres, educando a nuestros hijos, compartiendo fiestas y shabat), de nuestra comunidad (participando activamente de en una sinagoga, haciendo obras de caridad y beneficencia), trabajando honestamente y actuando en forma más espiritual y divina.

Hashem no niega que tenemos otras opciones, tenemos otras posibilidades. Pero nos aconseja elegir el camino más pleno, luminoso y benéfico para nosotros mismos. Solo debemos querer hacerlo y elegir correctamente.

¡Shabat Shalom!

Rabino Eli Levy