Estimados lectores:

Esta semana leemos en la parashá sobre la obligación de implementar justicia. Moshé instruye al pueblo de Israel para designar jueces y policías en cada ciudad, Justicia, justicia perseguirás, les ordena, y deben administrarla sin corrupción ni favoritismo. Los crímenes deben ser investigados meticulosamente y la evidencia examinada a fondo.

En la actualidad vemos la importancia que tienen estas mitzvot. Una sociedad sin justicia es una sociedad cruel. Cuando nuestros jueces y líderes no nos dan el ejemplo, nos queda la sensación que “todo vale”, Ein din vein daian, no hay juicio, ni hay juez.

A pesar de que existe la justicia divina y nada escapa a los ojos de Hashem, él quiere que resolvamos los conflictos en forma justa, y nos da las leyes para mejorar nuestra sociedad.

Como judíos seguidores de las enseñanzas de la Torá debemos exigir justicia donde sea que estemos, tanto cuando nos afecta en forma directa como cuando no.

No es casual que leamos esta parashá en el mes de Elul, en el cual nos preparamos para el juicio anual. Como dicen las plegarias de Rosh Hashaná en este día se define, quien va a vivir y quien va a morir, quien será rico y quien será pobre.

La mejor preparación para este juicio es la tzedaká, que muchas veces se traduce como caridad, pero que en realidad es justicia. La diferencia entre caridad y tzedaká, es que uno da en caridad lo que le sobra, lo que no necesita, mientras que tzedaká es entender que lo que tenemos en la vida no es en verdad nuestro sino que somos simples administradores de las bendiciones de Hashem, y debemos compartirlo con quien más lo necesita.

Exijamos justicia y hagamos justicia por mano propia: hagamos tzedaká.

¡Shabat Shalom!

Rabino Eli Levy