En su obra, Menorat Ha-maor, R. Itzchak Arama escribe:

Al oír el shofar tocado en Rosh Hashaná, uno debe escuchar con atención y darse cuenta y estar consciente de que es el Día del Juicio cuando Aquel que es Santo, bendita sea, se sienta en el trono del juicio y toda la Creación pasa ante Él como ovejas que inspecciona el pastor, y decide, "Ésta será sacrificada y ésta continuará viviendo."

De la misma manera, el hombre pasa ante D-os en Rosh Hashaná y todas sus acciones que están registradas son leídas ante D-os. Ningún hombre sabe si se ha determinado que va a morir o a vivir. Debe por lo tanto escuchar atento el shofar, ya que su sonido sirve para recordarle al hombre que se arrepienta y vuelva a D-os Quien tendrá piedad de él, a fin de que no sea encontrado culpable en el Día del Juicio.

Abudraham cita una midrash en Tehillim:

"Sonad el shofar para marcar el nuevo mes" (Tehillim 81:4) - R. Berajiah enseñó en el nombre de Abba: [D-os dice:] Mejorad [la palabra hebrea shapru viene de la misma raíz que shofar, connotando mejoría, belleza y embellecimiento] vuestras acciones, santificad vuestras acciones. Así como con el shofar uno sopla de un lado y el sonido sale del otro lado, así también todos los acusadores del mundo se presentan ante Mí y te acusan [de pecar y de no merecer felicidad]. Pero Yo oigo sus acusaciones por un lado y las elimino por el otro.