Cada generación tiene su papel en la historia.

De todas las generaciones que nos precedieron hemos heredado abundantes sueños: Filosofía, verdades, sabiduría y propósito. Somos pequeños enanitos parados sobre los hombros de sus ideas y de sus nobles hechos.

Es el mandato de nuestra generación, y nuestro destino, hacer el sueño realidad.