La burla es el arma más poderosa de los impulsos oscuros en el hombre. Es el primer obstáculo al progreso y la elevación personal. La idea de que quizás la gente diga: "Por qué hoy te comportas de manera distinta que ayer? ¿Acaso lo que hacías ayer no estaba bien? ¿Acaso hoy eres tan especial?"

Y el burlón más poderoso de todos es el que está dentro de ti mismo.

Cuando comienzas algo sabiendo que es bueno y constructivo, una voz interior dice: "¡Alto! ¿Quién te crees que eres para tomar un camino tan noble y elevado? ¡Hipócrita! ¡¿No recuerdas en qué estabas involucrado hace apenas un momento?!".

Definitivamente, lo que hacías hace un momento es totalmente irrelevante. Lo único que importa es qué harás ahora.

Cualquier voz que venga a impedirte el progreso, no importa cuán justificados sean sus motivos, es una voz de destrucción y decadencia, y no de crecimiento y vida.