Las primeras etapas de la vida son para que aprendas a ser el dueño de ti mismo.

Luego ocurre una fundamental y dificultosa transición, cuando tomas las responsabilidades de una familia. Entonces debes aprender a poner de lado tu propia superación personal por consideración a ella.

Pero ciertamente asumirás que —al largo plazo— lo que sea mejor para ella será mejor para ti.