Pregunta: ¿Por qué tocamos tantas veces el shofar en Rosh Hashaná?

Respuesta: Existen distintas costumbres sobre cuántas veces se toca el shofar en Rosh Hashaná. En la mayoría de las comunidades se tocan cien sonidos. Así se llega a ese número:

La Torá ordena tocar una teruá con un shofar en Rosh Hashaná, un sonido entrecortado que recuerda a un llanto. Este mandato aparece tres veces. 1 El Talmud entiende que, por esta triple mención, debemos escuchar tres teruót. También aprende de otros versículos que cada teruá debe estar precedida y seguida por un sonido simple y continuo llamado tekiá. 2 Por lo tanto, por mandato bíblico, son nueve sonidos en este orden:

tekiá, teruá, tekiá
tekiá, teruá, tekiá
tekiá, teruá, tekiá

La palabra teruá puede significar cosas distintas. El Talmud explica tres posibilidades: varias explosiones muy cortas, como un ulular en una situación trágica; o tres sonidos algo más largos, como un gemido de preocupación; o ambas cosas seguidas, primero gemido y luego ulular. 3 Hoy llamamos shevarim al “gemido” y teruá al “ulular”. Para cubrir todas las opciones, se toca cada posibilidad con su tekiá antes y después, en este orden:

tekiá, shevarim-teruá, tekiá
tekiá, shevarim-teruá, tekiá
tekiá, shevarim-teruá, tekiá

tekiá, shevarim, tekiá
tekiá, shevarim, tekiá
tekiá, shevarim, tekiá

tekiá, teruá, tekiá
tekiá, teruá, tekiá
tekiá, teruá, tekiá

Con estos treinta sonidos se cumple la obligación bíblica.

Para entender los siguientes sesenta, hace falta un poco de contexto sobre la Amidá de Musaf en Rosh Hashaná. El Talmud relata que Di-s nos dice en Rosh Hashaná: “Digan ante Mí versículos de soberanía, de recuerdos y de shofar. Soberanía, para coronarme como Rey sobre ustedes; recuerdos, para que los recuerde para bien; y, ¿con qué? Con el shofar”. 4

Siguiendo ese esquema, la Amidá de Musaf incluye una bendición sobre la soberanía de Di-s, otra sobre cómo Él recuerda a Su creación y una tercera sobre el poder del llamado del shofar. Después de cada una se tocan diez sonidos:

tekiá, shevarim-teruá, tekiá
tekiá, shevarim, tekiá
tekiá, teruá, tekiá

Así, durante la Amidá silenciosa se tocan treinta sonidos. Cuando el jazán repite la Amidá, repite también esas tres secciones y se vuelve a tocar el shofar en el mismo orden.

Hasta aquí contamos noventa sonidos: treinta antes de la Amidá, treinta durante la Amidá silenciosa y treinta durante la repetición del jazán. Es costumbre añadir diez sonidos más al finalizar la repetición, para un total de cien. 5

Que tengas un Rosh Hashaná inspirador y un año bueno y dulce.