Vaetjanan
Este sábado por la noche celebramos el 15 de Av, una fecha muy particular en el calendario hebreo según cuenta el Talmud :
En estos días las hijas de Jerusalén salían… y bailaban en los viñedos. ¿Y qué decían? “Joven, alza tus ojos y mira a quién seleccionas para ti…”.
Talmud, Taanit 26b y 31a
En estos días se formaban muchas parejas y se definían muchos matrimonios.
Uno podría pensar ¿Qué relevancia tiene, una costumbre local de Jerusalem en nuestras vidas, a punto de consagrar este día como un día de festejo, en el que no se debe hacer duelos, ni ayunos?
En realidad esta fecha contiene un gran mensaje de esperanza. El mes de Av comienza muy sombríamente, con el duelo por la destrucción del templo y el exilio del pueblo judío. El 15 de Av es el día más alto espiritualmente y simbólicamente de todo el mes.
Este día no enseña que a pesar de que venimos de gran dolor, siempre hay una esperanza, que a pesar que quisieron quebrar nuestro espiritu como pueblo seguimos formando familias judías, seguimos apostando en nuestro pueblo.
Siempre debemos saber que después del 9 de Av viene el 15 de Av. Después de mucho dolor viene mucho amor, después del sufrimiento viene la esperanza.
¡Shabat Shalom!
Rabino Eli Levy
Moshé le cuenta al Pueblo Judío cómo le imploró a Di-s que le permita ingresar a la Tierra de Israel...
Entre los 613 preceptos bíblicos los más populares deben ser, sin duda, los 10 Mandamientos.
Es una mitzvá (precepto) decir el Shemá por la mañana y en la noche.
Esta semana leemos el mandato que sintetiza el principio de la Unidad de Di-s: “Y sabrás hoy, y lo llevarás hacia tu corazón, que Hashem es el Di-s en el Cielo, arriba, y sobre la Tierra, abajo, no hay más...
El compromiso mutuo constituye la fundación de la relación, es la pasión, amor y sentimientos mutuos los que traen el color y la vida a la relación, y lo que hace que el casamiento sea tan atractivo.
El sistema original de contar los meses en orden numérico, empezando por Nisan sirve para recordar la salida de Egipto, el sistema actual nos recuerda al retorno de Babilonia.
“Pero lo que no logro entender, son esos preceptos que tratan sobre temas del corazón; por ejemplo, cuando la Torá nos prohíbe pensar en algo destructivo y errado. ¿Qué puede hacer uno si estos pensamientos entran en su mente? ¿Puede acaso controlarlos?”