Janucá - Miketz
Estimados Lectores:
Estamos encendiendo esta noche la segunda vela de Janucá, gracias a Di-s.
Hay muchos mensajes hermosos relacionados con Janucá, pero quiero compartir una reflexión que tiene que ver con la vida de todos nosotros y que la podemos aprender de las velas de Janucá.
Para encender una vela y dar luz, son necesarios dos elementos, aceite y una mecha.
El aceite solo es posible producirla apretando las aceitunas hasta prácticamente desintegrarlas, solo a través de “apretar” y presionar se logra conseguir el aceite.
La mecha para iluminar debe quemarse, da luz pero a costa de perder su propia existencia.
Muchas veces en la vida nos encontramos en momentos duros, la vida nos aprieta y nos aprisiona, a veces sentimos que nos estamos desgastando entregando todo lo que tenemos, debemos saber que si queremos iluminar, que si queremos traer luz al prójimo y a nuestro mundo solo es posible si nos sacrificamos, si nos apretamos.
Desde la comodidad no hay luz, las cosas no vienen fáciles.
La próxima vez que estés pasando un momento difícil, piensa en esto: “Di-s me esta apretando por que quiere sacar lo mejor de mi”
¡Shabat Shalom y Feliz Janucá!
Rabino Eli Levy
¿Hay alguna evidencia que muestre que el pensamiento judío y su filosofía hayan influencia en los griegos? Y si así fuera, ¿Por qué no lo menciona la historia?
Esta Menorá, es una esfera de luz solar, que ilumina a través de las paredes y las cortinas. No es de extrañarse pues, que este significado de la Menorá del Templo, era concebido por el pueblo judío como símbolo “por excelencia” de la existencia judía .
La prisión de Iosef termina cuando el Faraón sueña con siete vacas gordas que son tragadas por siete vacas flacas, y con siete espigas gordas tragadas por siete espigas delgadas..
“Hagan lo que él les diga” Rashi el principal comentarista dice: “Iosef les ordenaba circuncidarse, cuando volvían al Faraón quejándose “Mira lo que nos pide que hagamos”
Recuerdo el día en que la conocí. No bien entré, me dio la bienvenida a su hogar y a su corazón con su sonrisa, su luminosidad y su belleza. Nunca voy a olvidar el día que me senté junto a ella para aprender a cocinar kippes.
La productividad no es solo una iniciativa global para hacer más cosas, se trata de hacer más de aquellas cosas que nos acercan a nuestros objetivos y que revelan nuestro verdadero ser.