Vaikrá
Momento de sacrificios
Estimados lectores:
Este es un momento de sacrificios.
Leemos en la Torá sobre los distintos sacrificios que se traían en el Mishkan como ofrenda para agradar a Di-s.
Hace miles de años que los judíos ya no podemos hacer ofrendas en el altar de Jerusalem, pero no por eso dejamos de hacer sacrificios.
La caridad, la plegaria ocupan el lugar de los korbanot. En el fondo resumen la misma idea conceptual. Los animales que se traían como agradecimiento o para tratar de enmendar algún error cometido representaban un esfuerzo y una abstinencia para la persona que hacia la ofrenda, ese animal o esa harina que podría aprovechar para sí mismo era acercada al altar.
Así también cuando uno se esfuerza para ganar dinero, poniendo su energía, tiempo e inteligencia y “sacrifica” una porción de ese esfuerzo para beneficiar a otro es tzedaka y genera satisfacción al Todopoderoso como lo hacían los korbanot.
En estos momentos críticos que está viviendo la humanidad podemos entender el mismo concepto. Cuando sacrificamos nuestro confort quedándonos en casa en lugar de salir, porque sabemos que eso puede poner en riesgo a otras personas, estamos de algún modo diciendo “Estoy dispuesto a dar algo de mí, para el bienestar de la humanidad”.
Cuando por el contrario no entrenamos nuestra capacidad de sacrificio y no podemos ver más allá que nuestro propio beneficio, somos incapaces de actuar correctamente cuando llega este momento. Para que entregar ese cordero perfecto si me lo puedo comer yo, para que regalar esas monedas que tanto me costaron ganar, por que sacrificar mi confort para salvar a otro, si lo único que importa soy yo.
¡Shabat Shalom!
Di-s llama a Moshe a la Tienda del Encuentro y le comunica las leyes de los Korbanot, ofrendas de animales y vegetales traídas al Santuario...
¿Por qué debe hacer esto por un inocente error? Digamos, por ejemplo, que alguien enciende un fuego el sábado, sin recordar que era Shabat. Él no tenía intención de desobedecer la ley de Di-s, y no lo hubiera hecho si se habría acordado. ¿Por qué se considera su comportamiento pecaminoso y con la necesidad de expiación?
El mismo fenómeno se puede encontrar en nuestra relación con Di-s. Muchos de nosotros, especialmente aquellos que han crecido en hogares observantes de la Torá, de buena gana nos comprometemos a comer sólo comida kosher toda nuestra vida, a abstenernos de trabajar un día a la semana, y orar tres veces cada día… ¡Para siempre!
De existir la posibilidad de ganar más plata, pocas personas dirían “¿para qué? si puedo arreglarme con lo mínimo indispensable”. Entonces, ¿por qué nuestra calidad de vida espiritual no debería ser igual de importante?
Sería una pena si no extrajéramos lecciones que nos sigan sirviendo en la vida cotidiana aún mucho después de que el coronavirus sea una memoria distante.
El Talmud enseña que la mejor vacuna contra todas las enfermedades es una confianza saludable en el Director del Universo.
El more Shlomo con su estilo divertido nos enseña cosas de Pesaj que te van a sorprender.
Muy a menudo la gente se deprime cuando se da cuenta cuán complicado es su carácter y cuán difícil es superarlo. “No puedo lograr mis objetivos ya que... soy demasiado agresivo y rebelde… soy demasiado tímido o perezoso… soy demasiado terco e indiferente”.
