Ki Tisá
Idolos modernos
Estimados lectores:
Esta semana leemos en la Torá sobre el becerro de oro. La primera idolatría que el pueblo judío en su conjunto adora.
Apenas cuarenta días de haber escuchado “Yo soy tu Dio-s… No tendrás otros dioses”, caen en la tentación de formar un ídolo de oro con la imagen del becerro, que lo reconfortaba frente al supuesto abandono y desaparición por parte de Moshe.
Desde la comodidad del siglo XXI podemos pensar: “¡Que primitivos! Adorar a un cordero.” Pero en el fondo nos sirve para reflexionar sobre nuestras acciones hoy en día.
Muchas veces perdemos el foco y pensamos que la finalidad de la vida es otra cosa que servir a Di-s. La idolatría cambia de nombre según la época pero sigue existiendo más que nunca. Se puede llamar: celular, dinero, apariencia física, placeres, redes sociales, la lista es infinita.
Últimamente pienso que el celular es una de las más grandes idolatrías (hasta nos exige “posternarnos” físicamente agachando la cabeza). Esto no quiere decir que no debamos usarlo, lo debemos usar como una herramienta pero sin permitir que nos controle y obsesione.
Uno de los grandes beneficios concretos de cumplir Shabat es tener la capacidad de apagar el celular durante 24 horas dejando en claro quién manda en nuestras vidas.
¡Shabat Shalom!
Rabino Eli Levy
El Pueblo de Israel es mandado a contribuir, cada uno, con medio shekel de plata para el Santuario...
¿Por qué la abuela siempre dice eso? ¿Y realmente tiene algo que ver con el mal de ojo? ¿Es ese mal de ojo un primo de caminar debajo de escaleras, con gatos negros y el viernes trece?
Un rico comerciante del cercano pueblo de Hemelnick había llevado varios barriles de miel para vender en la gran feria de Berdichev. Desafortunadamente, justo en ese momento el precio de la miel tuvo una importante caída...
Miré en derredor. Las paredes de mi casa parecían ser fuertes y firmes. Yo, por lo menos, no veía ningún agujero. ¿Dónde podían estar?
Con respecto a las polémicas no es ese un camino deseable, dedicarse a polémicas interminables y totalmente improductivas que a fin de cuentas no conducen a ningún fin.
Los días previos a Pesaj debemos limpiar la casa de todo el Jametz. Especialmente debemos tener cuidado en la limpieza de la cocina, el comedor y las habitaciones de los niños, verificando que no queden vestigios de Jametz.
