Pinjas
El primer reclamo feminista, está en la Torá
Estimados lectores:
Dentro de los eventos que nos cuenta la parashá de esta semana está la historia de las 5 hijas de Tezlofjad. El padre había muerto sin dejar hijos varones, por lo que perdería la parcela que le correspondía en la tierra de Israel.
Ellas fueron a reclamar a Moshé. No había precedente y la ley no estaba definida sobre un caso así. Moshe consultó con Di-s y les dieron la razón a las hijas de Tzelofjad dejándolas como herederas.
No es un secreto que a lo largo de la historia las mujeres tuvieron poco poder en un mundo controlado por hombres, en la actualidad vemos que las mujeres exigen más espacios y control sobre sus vidas.
Pienso en el coraje que tenían estas jóvenes hijas de Tzelofjad para enfrentar al sistema en el que vivían cuando se enfrentaron a una injusticia, pero además es llamativo como Moshé fue abierto a sus demandas y enmendaron una ley de la Torá en favor de ellas.
Lo que nos queda claro a todos nosotros de esta experiencia es que siempre hay que exigir un cambio si uno siente que la situación es injusta.
¡Shabat Shalom!
Rabino Eli Levy
El 17 de Tamuz marca el comienzo de Las tres semanas período de luto que culmina el 9 Av conmemorando la conquista de Jerusalén...
La Shejina (presencia divina) moraba en esos lugares, los milagros se producían diariamente. Hoy en día, podemos servir espiritualmente a Di-s. Así como en ese tiempo sacrificando un animal en el nombre de Di-s, también nosotros podemos sacrificar un animal en el nombre de Di-s. La única diferencia es que el animal de hoy en día debe ser un animal espiritual.
El nieto de Aharón, Pinjás, es premiado por su acto de celosía al matar al príncipe de la tribu de Shimón..
“¿Por qué ha de desaparecer el nombre de nuestro padre de entre su familia sólo porque no tuvo un hijo varón? Dadnos herencia entre los hermanos de nuestro padre”.
Nuestro amigo no es sordo de nacimiento y por lo tanto, gracias a D-os, puede hablar. Nuestra responsabilidad fue hacernos “oír”, empleando el lenguaje que él puede comprender.
Si es así, Él también debe estar en esas consecuencias. Pues si no hay nada más que Él, aun en aquel espacio que nos ha otorgado para que hagamos nuestra propia elección
