Miketz
Januca - Una luz que se acrecienta
Estimados Lectores:
Estamos viviendo la festividad de Janucá, la fiesta de las luminarias. En estos días grandes y chicos se sientan alrededor de la Menora, el candelabro de nueve brazos, para conmemorar un hecho que ocurrió hace más de 2200 años, y pareciera que cada año se suma más gente en los festejos de esta festividad. En los lugares más recónditos y exóticos escuchamos que se hacen encendidos públicos de la Menorá. Menorá de hielo, de legos, de chocolate o de lo que a uno se le pueda ocurrir, la imaginación es infinita para cumplir esta mitzvá.
A pesar de que paso tanto tiempo de los hechos de Janucá su mensaje sigue vigente más que nunca. Cuando uno está decidido a no dejarse doblegar por la mayoría dominante, aunque sea débil, aunque sean pocos, siempre la ayuda de Hashem estará de nuestro lado. Por eso encendemos las velas que cada día acrecientan su luz, para recordarnos que si solo empezamos encendiendo una pequeña llama de luz y de esperanza, pero somos constantes, en poco tiempo esa luz se acrecentara y se expandirá por todo el mundo.
Esperemos que el mensaje de paz universal de Janucá se concrete en lograr un mundo más pacífico y de más armonía para todos.
¡Shabat Shalom y Janucá Sameaj!
Rabino Eli Levy
No queremos arreglar el mundo ni resolver el conflicto de Israel con Palestina; lo nuestro es mucho menos ambicioso: ser buenos vecinos.
La prisión de Iosef termina cuando el Faraón sueña con siete vacas gordas que son tragadas por siete vacas flacas, y con siete espigas gordas tragadas por siete espigas delgadas..
Los Sufganiot, un antiguo manjar, nunca son tan buenos como los hechos en casa. ¡Pruebe hacerlos!
No todos somos afortunados en recibir un llamado de alerta a tiempo en nuestras vidas. Algunos reciben el suyo justo a tiempo. Otros lo reciben pero no lo escuchan...
Todos amamos la fiesta de Janucá, en especial en los últimos años se hizo muy popular, tanto judíos observantes como tradicionalistas, esperan Janucá para disfrutar de los sufganiot rellenos, los latkes de papá, los festejos en las plazas o jugar a la perinola en familia mientras vemos las velas arder.
Cada niño que desea saber en qué noche de Janucá nos encontramos, simplemente cuenta las velas que están ardiendo en la Menorá (candelabro de 8 velas)
