Queridos amigos:

Hay un chiste que mi papá siempre contaba.

Un no judío va al rabino y le pregunta:

—Rabino, ¿cuántas veces al día rezan los judíos? Tengo tres amigos judíos y cada uno me contesta otra cosa. Uno me dice que son tres rezos diarios, otro que son cuatro, y el último que son cinco al día.

El rabino responde:

—Cada uno de tus amigos tiene una relación distinta con la tefilá. El primero reza todos los días y te dijo lo que corresponde a un día de semana. El que te dijo cuatro va solo en Shabat y en las fiestas. Y el que te dijo cinco, ese pisa el templo únicamente en Iom Kipur.

Estos Iamim Noraim son especiales para todo el pueblo de Israel. Por primera vez en décadas sentimos que el mundo alrededor se vuelve cada vez más hostil hacia los judíos. Muchos “judíos de Iom Kipur” empezaron a comprometerse más con la práctica judía: cientos de tefilín nuevos, gente que se suma a clases de Torá y una búsqueda creciente por fortalecer la identidad judía.

Estoy convencido de que este año será un año de liberación y redención para el pueblo de Israel. Justamente porque vemos a cada vez más naciones poniéndose en nuestra contra, empezamos a reconocer que nuestra existencia no depende de la ONU ni de la opinión de las naciones del mundo, sino de nuestra conexión eterna e inquebrantable con Di-s, ese pacto firme que ya lleva miles de años.

Cuando escuchemos el shofar este martes 23 y miércoles 24 de septiembre por la mañana, cerremos los ojos y pensemos en ese sonido gutural y simple que atraviesa el tiempo, que escucharon nuestros abuelos y bisabuelos y que escucharán nuestros nietos, conectándonos a una cadena eterna. De ese sonido sacaremos fuerzas para despertar nuestras almas y recibir la lluvia de bendiciones para el año que comienza.

¡Ketivá Vejatimá Tová! ¡Que seas inscrito y sellado en el Libro de la Vida!

Rabino Eli Levy