Estimados Lectores:

Hoy en día en el mundo laboral y el de los negocios, vivimos con mucho estrés y angustias. En un mundo tan inestable en el cada vez las tasas de desempleo crecen muchos temen por su trabajo, y aquellos que son independientes temen perder clientes o no vender lo suficiente. Incluso aquellos que tienen éxito en sus emprendimientos viven asediados por la competencia y la exigencia. Hoy no es infrecuente que una persona deba estar ocupado las 24hs en sus quehaceres laborales, perseguidos también por los avances tecnológicos, a toda hora hay que responder un mail, los celulares nos impiden desconectarnos incluso cuando llegamos a nuestros hogares al final del día. Mucha gente hasta en los días de vacaciones se ve obligada a atender aunque sea parcialmente sus obligaciones. Conozco pocas personas que viven su trabajo sin ansiedades.

En el judaísmo sabemos que el trabajo es solo un recipiente, una herramienta con la cual captamos la bendición divina. El trabajo en si mismo no es la fuente de nuestro sustento, Di-s es quien nos sustenta, solo que el quiere que nosotros hagamos nuestra parte.

Esta semana leemos en los 10 mandamientos la mitzva de Shabat:

“6 días trabajaras y el séptimo descansaras”

Todo el trabajo de nuestra semana depende del cumplimiento de Shabat, toda la bendición surge del día sagrado en cual recargamos nuestras baterías físicas y espirituales. En este mundo tan agitado cada vez más reconocemos lo imprescindible que es tener un día como Shabat.

¡Shabat Shalom!

Rabino Eli Levy