La visión del futuro del pueblo judío que brindó D-os a Moshé, que incluía la visión de la Redención Mesiánica final, es una conclusión apropiada para la Torá. La Torá fue dada a la humanidad para permitirnos hacer de este mundo una morada para D-os. Este objetivo se logrará definitiva y exclusivamente con la llegada de la Redención final.
Sabemos que una chispa del alma de Moshé se encuentra presente en los líderes de cada generación, como también en cada uno de nosotros como individuos. Las bendiciones de Moshé —que nos proveen de los medios, las fuerzas y la visión para cumplir nuestra misión divina y nuestro destino de llevar al mundo a su total completud— se ven canalizadas a través de los líderes espirituales de nuestra generación y, luego, a través de nosotros mismos cuando recurrimos a la Torá como nuestra guía en cuanto a cómo vivir la vida al máximo, conectarnos con D-os y transformar nuestra vida y nuestro mundo en la verdadera morada de D-os.1

La muerte de Moshé, el profeta que conectó con D-os cara a cara, ha muerto. ¿Y nosotros? y lo más importante, yo en particular, ¿me habré quedado sin guia? ¿sin orientador ni maestro? ¿la tradicion escrita de la Torah contiene todas las respuestas a los problemas a los que yo me enfente durante mi vida? No lo sé. Lo que sí sé es que D-os aprieta pero no ahorca y que si bien D-os habló cara a cara a Moshé para mostrarle cual era su misión en esta mundo, a mí también algo me da D-os. ¿Qué me da? Para expresar lo que siento tengo que recurrir a What We Understand
The following is a free translation of a letter by the Rebbe dated Nissan 5724 (March-April 1964
Esta Realidad Divina en la que vivo es en la que descansa mi relación con D-os, la observo desde mi posición contemplativa en la que estoy porque D-os así lo sostiene. Y es más o menos lo mismo que dice Sn Juan de la Cruz: Bien sé la fuente que mana y corre, aunque es de noche.