El rey David es una de las figuras más queridas y conocidas de toda la historia judía. A lo largo de su vida llevó muchos sombreros: pastor devoto, guerrero intrépido, erudito piadoso de la Torá, poeta y músico talentoso. A continuación, 17 datos sobre este líder notable e inspirador.

1. Su historia está en el Libro de Samuel

La vida de David está relatada en el Libro de Samuel y nuevamente en el Libro de Crónicas. Está llena de giros, vueltas y momentos dramáticos que la hacen difícil de soltar. Pero más allá de la acción y la aventura, su vida está repleta de lecciones poderosas que siguen guiándonos e inspirándonos hasta hoy.

2. Comenzó su vida como pastor

David fue el menor de siete (o quizás ocho1) hijos de Ishaí, un hombre justo2 de Belén. A diferencia de sus hermanos mayores, que se dedicaban a asuntos más “importantes”, él fue enviado a cuidar las ovejas. Pero no lo tomó como una tarea menor: cuidó al rebaño con tal dedicación que Di-s vio que era digno de un día pastorear al pueblo judío.3

3. Su nombre es parte de una serie de palíndromos

Dato curioso: en hebreo, los nombres Ishaí (ישי), David (דוד) y Natán (נתן), uno de los hijos de David, son todos palíndromos.

4. Rut fue su bisabuela

Seguramente conocés la historia de Rut, la mujer moabita que dejó todo atrás para unirse al pueblo judío. Ella se casó con Boaz, un líder judío, y se convirtió en bisabuela del rey David.4 Las cualidades nobles de Rut fueron heredadas por David, quien encarnó su lealtad, humildad y coraje.

5. Fue ungido por el profeta Samuel

Cuando el rey Saúl no cumplió con la orden de Di-s de destruir a Amalek, Di-s envió al profeta Samuel a ungir a un nuevo rey. Samuel fue a la casa de Ishaí en Belén, esperando elegir a uno de los hijos mayores. Pero Di-s le dijo que no se guiara por las apariencias: el hijo menor, David, era el destinado a reinar. Samuel lo ungió con aceite, aunque pasarían varios años antes de que David asumiera oficialmente ese rol.5

6. Mató a un gigante con una honda

El pueblo judío estaba amenazado por los filisteos, cuyo campeón era el gigante Goliat. Mientras todos tenían miedo de enfrentarlo, el joven David se presentó armado solo con una honda y una fe inquebrantable en Di-s. Con una piedra bien dirigida derribó al gigante y se convirtió en héroe de la noche a la mañana.6

7. Fue un guerrero intrépido

David ya era valiente antes de luchar contra Goliat. Como pastor, enfrentó a un león y a un oso con sus propias manos para proteger a sus ovejas.7 Más tarde, como general en el ejército del rey Saúl,8 lideró batallas contra los enemigos de Israel. Incluso después de convertirse en rey, siguió peleando con coraje para asegurar la paz y la seguridad de su pueblo.

Como recompensa por sus hazañas, el rey Saúl le dio en matrimonio a su hija Mijal.9

8. El rey Saúl lo persiguió

La creciente popularidad de David despertó los celos del rey Saúl. Su envidia lo llevó a intentar matarlo, obligando a David a huir con Saúl tras sus pasos. Hubo ocasiones en las que la situación se invirtió y David tuvo la oportunidad de dañar a Saúl, pero eligió no hacerlo, por respeto al hecho de que Saúl era el ungido de Di-s.10

9. El hijo de su enemigo fue su mejor amigo

Aunque Saúl estaba en su contra, David compartió una profunda amistad con Jonatán, el hijo de Saúl. Ambos hicieron un pacto de lealtad y amor que duró toda la vida.11 Los Sabios de la Mishná ponen su relación como ejemplo perfecto de amor desinteresado: “Amor verdadero, que no depende de ningún factor externo: ese es el amor de David y Jonatán.”12

10. Reinó en Hebrón y luego en Jerusalén

Tras la muerte de Saúl, David se convirtió en rey y gobernó con justicia y compasión durante 40 años. Al principio reinó desde Hebrón, ciudad de los patriarcas, por siete años y medio. Luego trasladó su residencia a Jerusalén, que desde entonces se convirtió en la capital eterna del pueblo judío.13

11. Preparó el terreno para el Templo

David eligió Jerusalén porque sabía que allí estaría el futuro Beit Hamikdash. Aunque quiso construirlo él mismo, Di-s le dijo que no —había peleado demasiadas batallas. En cambio, sería su hijo Shlomó, símbolo de paz, quien lo edificaría. Aun así, David hizo todo lo posible para ayudar, reuniendo materiales como piedra, hierro, cobre y madera de cedro para el sagrado proyecto.14

12. Fue un músico talentoso

David era un arpista talentoso. Antes de que las cosas se agriaran entre ellos, el rey Saúl lo invitaba a tocar para él, y la música calmaba su espíritu atribulado.15 Incluso después de ser rey, David mantenía su arpa cerca. Según la tradición, el viento movía sus cuerdas a medianoche, despertándolo para estudiar Torá.16

13. Compuso los Salmos

David es quizás más conocido como el autor de Tehilim (Salmos), un libro de oraciones poéticas que expresan sus emociones profundas y su fe poderosa.17 Sus palabras inspiradas divinamente siguen elevando al pueblo judío, que recita los Salmos en momentos de esperanza, miedo, gratitud o dolor. Secciones de los Salmos forman parte de las plegarias diarias, y muchos siguen un ciclo mensual para completar todo el libro.

14. Fue un estudioso de la Torá

David no fue solo un rey: también fue un erudito serio de la Torá. Aprovechaba cada momento libre para estudiar, encontrando en ella fortaleza y consuelo. Como escribió en Tehilim 119:92: “De no haber sido tu Torá mi deleite, habría perecido en mi aflicción.”

David usaba su conocimiento para ayudar a los demás. Cuando mujeres acudían a él con consultas de halajá sobre pureza familiar, hacía lo necesario para asistirlas, sin considerar que esa tarea fuera indigna de un rey.18

15. Dos de sus hijos se rebelaron contra él

Lamentablemente, David enfrentó problemas dentro de su propia familia. Su hijo Avshalom se volvió popular y trató de usurpar el trono, obligando a David a abandonar Jerusalén. Al final, gracias a un espía que David colocó en el campamento de Avshalom, la rebelión fue sofocada y se restauró la paz.19 Hacia el final de su vida, su hijo Adoniahu intentó proclamarse rey, lo que llevó a David a declarar a Shlomó como su sucesor.20

16. Su iahrzeit es en Shavuot

El rey David murió a los 70 años, en la festividad de Shavuot,21 en el año 2924 (837 a.e.c.). El Talmud relata que el ángel de la muerte no podía alcanzarlo mientras estudiaba Torá, así que esperó a que se distrajera un instante antes de llevarse su alma.22 Pero, en muchos sentidos, David sigue vivo: “David, melej Israel, jai vekaiam —David, rey de Israel, vive por siempre.”

17. El Mashíaj es su descendiente

David fundó una dinastía real que continuó hasta la destrucción del Primer Templo. Sus descendientes siguieron siendo líderes incluso en el exilio —a través de los exilarcas en Babilonia y de sabios en la Tierra de Israel.23 Y cuando llegue el Mashíaj, también será descendiente del rey David, alguien que refleje su coraje, rectitud y profundo amor por la Torá.24 ¡Que pronto podamos recibirlo!