Migdal HaEmek es un pueblo en desarrollo en el noreste de Israel. Cualquiera que conoce a Uzi Biton, el cocinero en el complejo educacional de Migdal Or en esa ciudad no puede ver nada faltante en su habilidad manual. El arrastra sin esfuerzo enormes bolsas de papas o grandes cajas de naranja por la cocina del campus.

“Mira la cicatriz cerca de mis dedos,” él señala su mano con una sonrisa, la cual está revolviendo el contenido de un enorme recipiente. “Fui herido en el ejército. La palma de mi mano fue severamente cortada y los médicos me dijeron que tenía pocas probabilidades de mover nuevamente mis dedos.

Atravesé una prolongada fisioterapia para renovar mi flujo de sangre, pero sin resultado. Sin tener otra opción, aprendí a vivir con mi impedimento.”

“Después de mi baja del ejército, comencé a planear mi futuro. Durante esta época me encontré con Jabad y me volví más comprometido con la vida Judía. Brevemente después, decidí visitar al Rebe. En aquellos días era posible todavía tener yejidut en privado. Cuando preparaba la nota para el yejidut, me pregunté si sería capaz de entender y recordar todo lo que el Rebe diría. Decidí grabar el yejidut en una grabadora de bolsillo la cual colocaría en el bolsillo de mi chaqueta.”

“Los dos puntos de mi nota al Rebe reflejaban los dos asuntos que eran de primordial importancia en mi vida en ese tiempo. El primero era la perspectiva de matrimonio. Una joven mujer ya me había sido presentada. La segunda, por supuesto, mi impedimento.”

“El Rebe leyó la nota, la marcó con un lápiz, me miró y dijo: 'Sigue adelante y propon matrimonio. Planea la boda en el futuro más próximo. Y que D-os te de una recuperación completa inmediatamente’.”

“Fervientemente respondí Amén y salí del estudio del Rebe. Afuera, estaba ansioso de repasar las palabras del Rebe y metí la mano en el bolsillo para tomar mi grabadora. Repentinamente, me di cuenta, para mi asombro, que mi mano herida había sacado la grabadora —un hecho impensable previamente! La bendición del Rebe para una recuperación inmediata, se había cumplido en el sentido más literal.

“Su consejo acerca del matrimonio, también me enseñó sobre la visión de largo alcance del Rebe y la precisión de sus palabras. Propuse matrimonio a mi esposa poco después de mi regreso y se hicieron los planes para la boda. Sin embargo, por varias razones, la boda no tuvo lugar “en el futuro más próximo posible.” Poco después, el padre de mi novia falleció. No sólo no tuvo el mérito de ver a su hija casada, sino que tuvimos que posponer la boda hasta después del año de duelo.