Estimados Lectores:

Esta semana leemos en la Torá sobre la rebelión de Koraj y su congregación. Koraj era primo de Moshe y estaba muy celoso por el puesto de liderazgo que gozaba su primo, por eso empezó a incentivar a sus vecino a rebelarse.

Sus criticas eran a simple vista honestas “¿Por qué debe haber alguien por encima del resto?¿Acaso no recibimos la Torá de Hashem todos juntos?” pero sus intenciones reales eran los celos y la búsqueda de poder para sí mismo.

Los líderes siempre son criticados, no importa que hagan siempre habrá alguien disconforme, nunca se puede satisfacer a todos. Hay líderes que buscan el bien de todo el pueblo, y hay lamentablemente líderes que solo buscan el beneficio personal, esos son la mayoría lamentablemente, cuántos casos de corrupción escuchamos en todos los ámbitos, la política, la religión, hasta en los deportes. Parece muy difícil poder encontrar líderes honestos.

Por eso quiero aprovechar para hablarles de mi líder y mi ejemplo, el Rebe de Lubavitch, de bendita memoria, que este Shabat recordamos su fallecimiento. Hay miles de historias sobre el Rebe, milagros que se hacían en forma cotidiana, consejos que transformaban vidas. Pero quiero hablar de su liderazgo impecable, de su entrega absoluta y de su humildad.

El Rebe nos enseñó a estar entregados por completo para ayudar al prójimo en necesidad, durante todo su liderazgo nunca se tomó vacaciones, ya que aprovechaba cada minuto para lograr una transformación en el mundo.

Puedo seguir escribiendo mucho más sobre el Rebe, pero voy a dejar que cada uno de ustedes aproveche para encontrar su conexión personal y que mensaje puede sacar de esta vida ejemplar, me gustaría que me envíen sus experiencias.

¡Shabat Shalom!

Rabino Eli Levy