Cuanto más alto está algo, más bajo cae. Del mismo modo, las revelaciones más sublimes se encuentran en los lugares más vulgares.
Por consiguiente, si te encuentras en un lugar aparentemente vacío de cualquier contenido espiritual, no desesperes. Cuanto más bajo estés, más alto puedes llegar.

De acuerdo, solo hay que leer las grandes obras de escritores que supieron encontrar alturas espirituales en lugares bajos y elevarlos. Mirando la bajeza, buscando sus causas en la Torah, podemos comprendernos mejor y ayudar al mundo a encontrar la manera de traer al cielo a la tierra.