Iosef (José) fue prisionero en Egipto. Sabía que había un motivo para su encarcelamiento y que, llegado el momento, sería liberado.

Y así sucedió: El copero del Faraón le pidió a Iosef que interpretara su sueño. Iosef pensó: "¡Esta es mi oportunidad! Este hombre es el intermediario que me ayudará a liberarme"

Iosef interpretó el sueño favorablemente, explicando al copero del Faraón que pronto sería liberado. Entonces le pidió al hombre que le retribuyera el favor, intercediendo por él ante el Faraón.

Una vez cumplido el sueño y liberado, el copero se olvidó de Iosef durante dos años.

Los sabios dicen que si Iosef no se hubiera fiado del egipcio, si hubiera confiado únicamente en D-os, hubiera sido liberado dos años antes.

No hay persona, objeto o esquema del cual dependa tu sustento o destino. Sólo del caudal de bendiciones que provienen de las Alturas.

Es verdad, este caudal se enviste en medios tangibles: oportunidades de trabajo, clientela, mercados inexplorados, contactos bien relacionados; pero todos estos son sólo medios, no la fuente. Aférrate a cualquiera de ellos y se desmenuzará en tus manos.

¡Aférrate a la Fuente de vida!