Cada palabra de la Torá es una alegoría de tu vida, en cada momento de la vida.

Primero, D-os le dijo a Noaj que entrara en el arca. Más tarde, le indicó que saliera y entrara en un mundo nuevo.

También tú debes vivir ambas etapas. Primero entrar al arca, luego salir y entrar en el mundo.

Si tu arca fue real, el mundo al que entrarás no será el mismo que acabas de dejar.