El mundo no es un lugar razonable. Enfréntalo con sus mismos métodos: Cuando hagas algo bueno, actúa más allá de la lógica.

La parte oscura que está dentro nuestro tiene su manera de tomar el control: primero, está de acuerdo con todo lo bueno que hagamos.

Si decidimos meditar, nos dice: "¡Sí! ¡Meditemos! ¡Así llegarás a ser un sabio!"

Si hacemos algo bueno, replica: "¡Qué bien!, ¡Eres tan maravilloso! ¡Piensa qué harán los demás como retribución!"

Poco a poco nos convence de que cualquier bien que hagamos necesita su aprobación. Entonces ya caíste en la trampa. Haz el bien sin motivo. Así no habrá trampas.