La nada es el medio por el cual circula toda energía, de arriba hacia abajo y de abajo hacia arriba.

Abajo, en el hombre, un sentimiento de nulidad que trasciende el ego. Arriba, una nada que trasciende todos los planos y límites.

La nada de abajo se fusiona con la nada de arriba estrechando al cielo y a la tierra en un abrazo eterno.

Por eso es que D-os se halla entre los verdaderamente humildes.