Tazria
Domingo: Curando Fallas Inconscientes
Los primeros tipos de tzaráat de los que habla la Torá son aquellos que aparecen en la piel de una persona. La piel es la capa externa de nuestro cuerpo; por lo tanto este tipo de tzaráat alude a una imperfección en nuestro comportamiento externo. Específicamente, afecta a personas que son culpables de chismear perjudicialmente o calumniar en forma involuntaria y espontánea.
Es verdad que podemos purificar nuestro comportamiento, palabras y pensamientos de negatividad deliberada. Sin embargo, alguna negatividad inconsciente puede quedar, acechando desde un lugar tan profundo que puede ser que nunca nos demos cuenta de ella por nosotros mismos. Cuando el único rasgo de negatividad que queda dentro nuestro es tan fino, la única forma en la que sale a la superficie es en el comportamiento espontáneo, como un chisme sin intención o el comentario casual que se escapa en una conversación hasta el momento, inocente. Las palabras espontáneas revelan los lugares más recónditos del corazón.
Cuando el Tabernáculo o el Templo estaban en pie, D-os hacía que la gente supiera cuando poseían esta pequeña imperfección de carácter afligiéndolos con tzaráat. A pesar de que hoy en día nos falta esta señal abierta, aún podemos darnos cuenta de los deslices de nuestra lengua y tomarlos como señales para refinarnos acorde.1
Likutei Torá, 2:22b; Likutei Sijot, vol. 22, págs. 65-69, 74-75.
Podríamos pensar que al Faraón "le faltaba un tornillo". El Faraón era, sin embargo, intelectualmente cuerdo. Sólo que sufría de un "Síndrome de déficit de Monoteísmo".
El Baal Shem Tov, fundador del movimiento Jasídico, nos enseñó que la otra persona es como un espejo, si notamos fallas en los otros, es porque esas fallas existen en nosotros mismos.
"Te traje algo para comer", me dijo, y extrajo un panecillo recién horneado. El apetitoso aroma me produjo tremendos mareos. Le dije que nosotros, los judíos, no tenemos permitido comer eso en Pesaj. Le agradecí y rechacé el pan. Se fue sin decir palabra.......
Moisés, nos dice la Torá, fue el "hombre más humilde sobre la faz de la tierra". Sin embargo tuvo el valor de presentarse ante Faraón y aun de discutir con Di-s Mismo...
El novio se me acercó y tristemente explicó que no debía esperar ningún tipo de colaboración de su padre durante la ceremonia. Éste se negaba a participar, incluso en lo más ínfimo.
Un beneficio obvio de sentarse separados en la sinagoga es que ayuda a asegurarse que el foco principal está en las plegarias y no en el género opuesto...
Durante el verano de 2006 fui extra en la película "El Reino." La trama transcurría en Arabia Saudita, y yo debía ser uno de los soldados saudíes. Conseguí el trabajo porque tengo facciones de medio oriente.
Puesto que está prohibido poseer jametz en Pesaj, todo Jametz que no haya sido eliminado debe ser vendido a un no judío. [Cualquier jametz que haya quedado en posesión de un judío durante Pesaj no debe ser usado, comido, comprado o vendido aun después de