Itro - 22 de Shvat
La Rebetzin y su legado
Estimados lectores:
Hoy es el 22 de Shvat, aniversario del fallecimiento de la esposa del Rebe z´l, la Rabanit Jaia Mushka, de bendita memoria.
Su rol al parecer no fue tan activo en el movimiento, pero todos los jasidim y jasidot del Rebe tenemos presente que era la socia indispensable para que el Rebe haya logrado todo lo que logró.
En una época que se discute tanto el feminismo y el rol de la mujer, no puedo evitar pensar en las mujeres en Jabad, que por un lado mantienen el recato tradicional, pero al mismo tiempo son centrales en la existencia y en el crecimiento de nuestro movimiento.
Sin una mujer que apoya y trabaja codo a codo en los Beit Jabad, no sería imaginable el crecimiento de Lubavitch. Nunca mejor aplicado el famoso refrán: “Detrás de un gran hombre hay una gran mujer”.
Solemos pensar que una mujer exitosa es solamente la que avanza en una carrera, la que se impone en el mundo académico, comercial, profesional al margen del marido.
En una pareja de Shlujim no hay realmente diferencia entre la “carrera profesional” del hombre y la mujer, es la carrera de los dos, son un equipo en el que los dos se complementan para lograr el objetivo de llevar la bandera del judaísmo y traer al Mashiaj.
Nuestro ejemplo es la pareja del Rebe y la Rebetzn, de ellos aprendemos, a ellos los imitamos.
¡Shabat Shalom!
Rabino Eli Levy
El suegro de Moshe, Itró, oye sobre los grandes milagros que di-s hizo por el pueblo de Israel...
Ahora, si Di-s intentaba con esto dar sus mejores credenciales a la nación que acababa de adquirir, ¿por qué eligió mencionar el éxodo? ¿No es la creación de los cielos y de la tierra una hazaña mucho mayor? ¿No hubiera sido una descripción mucho más impresionante?
Comúnmente percibida como una concesión al género más débil por el más fuerte, la regla está realmente fundamentada en una razón muy diferente, al menos según la tradición judía.
Esta semana recordamos el fallecimiento de la esposa del Rebe la Rebetzn Jaia Mushka
El médico le preguntó: “¿Está con nosotros?” Y se tranquilizó cuando ella respondió: “Sí”. Unos minutos más tarde, nuevamente pareció estar muy débil, y nuevamente el médico le preguntó: “¿Está con nosotros?” Esta vez ya no hubo respuesta
Entonces apareció un perro grande. Esto, sin embargo, no fue meramente una coincidencia; la Rebetzn le dijo a Hadassah que era un perro callejero que había aparecido en el vecindario varias semanas antes y solía ladrar fuerte y constantemente
Judith Faingerch nos relata cómo regresó a sus raíces judías; en diciembre de 1998, estaba planificando mis vacaciones, y de pronto me telefoneó mi hermano, me contó sobre la planificación de un viaje a Nueva York para jóvenes de la colectividad judía, comencé a averiguar en qué consistía, porque, yo había conversado con una amiga no judía para que fuéramos a Nueva York.