Shlaj
Vivir en comunidad
Estimados Lectores:
Esta semana leemos en la Torá la historia de los espías. Es muy interesante leer como este grupo de diez enviados de Moshe se rebelan de su misión original y terminan boicoteando el ingreso a la Tierra santa.
En el judaísmo tenemos ciertas plegarias muy importantes que solo pueden ser realizadas en comunidad, como el Kadish, o la lectura de la Torá, y la tradición impone que el mínimo indispensable de “comunidad” o “congregación” es de 10 hombres mayores de edad. Esto se aprende de nuestra porción semanal, cuando se utiliza el término “congregación” al grupo de los diez espías. (¿Por cuánto tiempo existirá esta perversa congregación, quejándose contra Mí? Números 14.27)
Es llamativo que algo tan importante se aprenda de “esta perversa congregación” ¿No podíamos encontrar una comunidad más agradable para enseñarnos la importancia del Minian?
La enseñanza es muy profunda. Hashem sabe que por naturaleza tendemos a ser críticos de nuestro entorno, de nuestros vecinos, incluso de los miembros de nuestra propia congregación, a veces no sentimos que somos parte de la misma comunidad con algunos miembros que pueden tener actitudes que nos desagradan o con quienes sostenemos diferencias profundas. Pero la Torá nos remarca lo invaluable de ser parte de una comunidad, de compartir nuestra plegaria a Di-s en congregación, de preocuparnos por el que faltó o por el que está cabizbajo.
Si lo hubiésemos aprendido de un versículo en el cual hablaba de un grupo de justos y sabios, pensaríamos erróneamente que ser parte de una comunidad se limita solo a quienes están en mi nivel intelectual y solo se reduce a las personas con las que tengo afinidad y comparto intereses comunes.
Ser parte de una comunidad es estar atento a las necesidades de quien tengo a mi lado sin importar quien sea, o si me cae bien o mal, si es parte de mi comunidad es mi obligación brega por su bienestar.
¡Shabat Shalom!
Rabino Eli Levy
Moshe envía doce espías a la Tierra de Canáan. Estos vuelven cuarenta días después, cargando un enorme racimo de uvas...
Moisés envió 12 espías a Canaán; 10 dieron informes negativos, provocando que el pueblo tenga deambular por 40 años .
¿Cuál fue en realidad su pecado? Moisés pidió un informe de la tierra. Ellos volvieron e informaron exactamente lo que habían visto. No dijeron mentiras. La tierra era formidable. Sus habitantes eran altos y poderosos. Los frutos eran extraordinariamente grandes. Hasta trajeron ejemplos para probarlo. Si todo era verdad ¿por qué fueron castigados?
Como bien sabemos todas las mitzvot que uno cumple tienen una bendición previa para agradecer a Di-s por el merito de conectarnos con el a través de esta acción. En el caso de Tzedaká no hay bendición previa.
La vida es una serie de elecciones y decisiones. Sin embargo, las decisiones son relativamente sencillas, si la comparamos con su implementación.
No nos ponemos talit, tefilín o kipá. Ok, ahora, si los roles se revirtieran, y nosotras tuviéramos esas posibilidades, esta es la forma en que imagino veríamos las cosas.
Esta humilde reunión representaba el escaso remanente de la una vez gloriosa dinastía jasídica conocida como Jabad-Lubavitch, que en el pasado había contado con cientos de miles de integrantes, con centros y puestos de avanzada activos en gran parte de Europa del Este
Hoy en día, Hungría es el hogar de unos 80.000 judíos, la mayoría son judíos húngaros nativos.