Estimados lectores:

Jabad es la sigla de tres palabras: Jojmá – Biná – Daat: Sabiduría, Entendimiento y Conocimiento. El Daat es cuando una idea deja de estar en un plano meramente intelectual y pasa a ser algo que uno siente, que uno es; básicamente, la idea y la persona se convierten en una unidad indivisible.

Ayer fue 20 de Av. En este día recordamos el fallecimiento del padre del Rebe, Rabí Levi Itzjak Schneerson. Su vida estuvo marcada por el sacrificio para que otros judíos no perdieran su conexión con el judaísmo, en una época en la que eso se pagaba caro. Vivió sus últimos días en una remota aldea de Kazajistán, exiliado por los soviéticos.

Como jasid de Jabad desde chico, e hijo de emisarios de Jabad, crecí con la idea de que uno debe estar dispuesto a hacer sacrificios personales para que a otro judío no le falte su comida kosher, su tefilín, su séder de Pésaj o su matzá hecha a mano. Esto no es una idea intelectual a la que se llega solo por la reflexión y el pensamiento; es parte de nuestra esencia.

Si el padre del Rebe terminó sus días —e incluso fue enterrado en un cementerio solitario—, todo por negarse a dejar a sus hermanos sin las herramientas más elementales del judaísmo, ¿cómo uno puede irse a dormir cómodo sabiendo que hoy sucede lo mismo?

Eso es Jabad.

¡Shabat Shalom!

Rabino Eli Levy