La palabra hebrea para “violar” (iajel) proviene de la que se emplea para decir “profano” o “no sagrado” (jol). El significado interno de este versículo es, por tanto, que no debemos volver “profanas” nuestras palabras; aun nuestra conversación mundana debe estar imbuida de intenciones sagradas y ser consistente con el propósito mayor de la Creación: transformar este mundo en una morada para D-os.1
Likutei Sijot, vol. 13, pág. 108.
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Acabo de descubrir esta sección. Un saludo a todos los que la leen.
Este tema es muy interesante porque tiene más de una cara a través de la cual podemos mirar; En esta parte, seguramente veremos más en lo que sigue, de lo que se trata es de no violar nuestra palabra, de no faltar a nuestra promesa; lo que salga de nuestra boca, eso debemos hacer, o sea; "no debemos jurar el nombre de Di-s en vano", que es la jerga con la que a algunos de nosotros nos acostumbraron a expresar esta idea. El nombre de Di-s esquivale a HaShem.
El ejemplo que nos pone Rashi, mas o menos dice así.
Prometer; Juro por Di-s que no comeré carne está bien hecho. Así como lo dijmos así lo haremos. El otro detalle es que podemos prohibirnos lo que está permitido pero no podemos permitirnos lo que está prohibido.
Para mi fuero personal me atengo a; mejor es no jurar, y dejar que mi sí sea sí y mi no sea no.
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Shalom, gracias por la enseñanza