1. Su padre se llamaba Itzjak

“Rashi” es el acrónimo de Rabí Shlomo Itzjaki (hijo de Itzjak). Poco se sabe con certeza sobre el padre de Rashi, Rabí Itzjak, pero sabemos que era erudito, ya que Rashi lo cita como autoridad.1 Algunos dicen que la familia pudo haber tenido el nombre de Iarji (“de la luna”), ya que eran originarios de Lunel (“luna” en latín), un asentamiento muy judío en el sur de Francia.

2. Escribió un comentario sobre (la mayor parte de) la Biblia

Un Jumash (Biblia hebrea) estándar con el comentario de Rashi justo debajo del texto.

Rashi es conocido como el principal comentarista de todo el Jumash (los Cinco Libros de Moisés) y de la mayoría de los demás libros de las Escrituras. Sus comentarios, cuidadosamente elaborados, se basan en gran medida en las tradiciones talmúdicas y midráshicas para descubrir el significado más simple del texto (peshutó shel mikrá).2

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3. También dilucidó el Talmud

Rashi también compuso lo que se ha aceptado universalmente como el principal comentario sobre el Talmud de Babilonia. En ocasiones, ofrece una copia exacta de los textos, traduce palabras difíciles al francés de su época, puntúa y, por lo demás, proporciona una información de gran valor para el estudiante. Rashi no terminó su comentario (del que realizó tres ediciones), y hay algunas partes que han sido completadas por otros, entre los que destacan su yerno, Rabí Iehudá ben Natán (Ribán), y su nieto, Rabí Shmuel ben Meir (Rashbam).

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4. No escribió con la caligrafía Rashi

Una página de la única copia de la primera impresión conocida de Rashi con fecha certera , que se encuentra en la Biblioteca Palatina en Parma (imagen de la Universidad de Pensilvania).
Una página de la única copia de la primera impresión conocida de Rashi con fecha certera , que se encuentra en la Biblioteca Palatina en Parma (imagen de la Universidad de Pensilvania).

Página de la única copia casi completa conocida del primer impreso fechado de Rashi, conservada en la Biblioteca Palatina de Parma (imagen vía Universidad de Pensilvania).

Existe un tipo de letra hebrea muy utilizado conocido como “escritura Rashi”. Contrariamente a la creencia popular, no fue inventada —ni siquiera utilizada— por Rashi. Se trata más bien de una forma de escritura sefardí que se adoptó en 1475 para reproducir el comentario de Rashi en la primera edición impresa de la Torá con Rashi.

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5. Era natural de Troyes

Rashi vivió en la cuna franco-alemana de la entonces emergente cultura y tradición ashquenazí. Era natural de Troyes, Francia, y de su comentario se desprende claramente que el francés era su lengua materna.

Interior de la casa de Rashi en Worms, Alemania

6. Estudió Torá en Worms y Maguncia

Rashi estudió en las grandes ieshivot de Worms (Vermaiza) y Maguncia (Magentza), ambas situadas a orillas del río Rin, en Alemania. Además de su padre, muchos de sus maestros posteriores fueron parientes suyos, algunos de los cuales (como Rabí Iaakov ben Iakar) habían estudiado con Rabenu Gershom, el “padre” de la erudición ashkenazí.

7. Compuso música para la sinagoga

Hay varios himnos para la sinagoga (piutim) atribuidos a Rashi. Siguen el formato tradicional, con cada línea (o conjunto de líneas) comenzando con la siguiente letra del alfabeto hebreo, y en las últimas líneas, el acróstico deletrea su propio nombre y el de su padre. Se incluyen Az Terem, que se recita, según la costumbre de Jabad, en las selijot del ayuno de Guedaliá.

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La Sinagoga de Worms, también conocida como “el Shul de Rashi”, fue construida en el siglo XI y destruida y reconstruida varias veces desde entonces.

8. Mantenía una amplia correspondencia

Además de enseñar a sus alumnos y escribir sus comentarios, Rashi respondía a las preguntas de los eruditos sobre temas muy diversos. Desde preguntas de los rabinos de Auxerre, que deseaban comprender ciertos versículos de Jeremías y Ezequiel, hasta cuestiones halájicas sobre las leyes de no cobrar intereses, cómo debe rezar una persona enferma y cómo hornear matzá de huevo en Pésaj.

9. Era descendiente del rey David

Muchas familias rabínicas (como los Luria) remontan su linaje a Rashi, quien, a su vez, era descendiente de Rabí Iojanán Hasandlar, descendiente en cuarta generación de Rabí Gamliel el Anciano, vástago de la casa real de David.

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10. No le avergonzaba admitir que no lo sabía

En más de una docena de ocasiones en su comentario a la Torá, Rashi escribe que no conoce el significado o la explicación de un determinado versículo. Aunque hay debates entre los eruditos sobre qué es exactamente lo que no sabía,3 lo cierto es que preparó humildemente el camino para que el resto de nosotros admitamos que (todavía) no sabemos algo y nos dirijamos a otros en busca de orientación.

11. Se acepta "su" versión de los tefilín

Los tefilín, cajas utilizadas por los varones judíos en la cabeza y el brazo durante la plegaria cada día de la semana, contienen rollos de pergamino inscritos con cuatro porciones de la Torá. Incluso antes de Rashi, había opiniones divergentes sobre la disposición de los cuatro pasajes bíblicos insertados en los tefilín. Rashi era partidario de un enfoque, mientras que su nieto, Rabenu Tam, defendía otra tradición. La halajá sigue el criterio de Rashi, que se ha convertido en la norma. Al mismo tiempo, muchos tienen la costumbre de ponerse un segundo juego de tefilín cada día, siguiendo la disposición de Rabenu Tam.

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12. Sólo tenía hijas

Rashi tuvo (al menos) tres hijas, que se convirtieron en matronas de las familias rabínicas ashquenazíes más prominentes. Hay razones para creer que eran eruditas, como cabría esperar. También existe el mito urbano de que se colocaban tefilín. Sin embargo, no parece que esta idea, surgida en el siglo XX, tenga fundamento alguno.

13. Sus nietos fueron grandes tosafistas

Una página estándar del Talmud tiene el texto talmúdico en el centro, rodeado de comentarios. A un lado se encuentran las elucidaciones de Rashi. Y en el otro lado hay una colección de tosafot (“adiciones”), comentarios escritos por una serie de rabinos ashquenazíes medievales (conocidos como Baalei Tosafot o “Tosafistas”), algunos de los cuales son nombrados y otros son anónimos. Los más destacados y prolíficos de estos comentaristas son alumnos y/o descendientes de Rashi. Entre ellos se encuentran Rabí Iaakov (conocido como Rabenu Tam) y Rabí Shmuel (conocido como Rashbam), ambos hijos de la hija de Rashi, Iojeved, así como Rabí Itzjak (Ri Hazakén), quien vivió dos generaciones más tarde.

14. Hay controversia sobre dónde está enterrado

Rashi falleció el 29 de Tamuz de 1105. Sin embargo, no está del todo claro dónde ocurrió. Lo lógico sería que muriera en Troyes, donde vivía y donde se cree que fue enterrado. Sin embargo, existe una tradición contraria que afirma que falleció en Praga, a casi mil kilómetros de su hogar.