A veces, los impulsos más destructivos que existen dentro de nosotros aparecen disfrazados vistiendo un talit (manto de plegarias):
Cuando en un momento de alegría, una voz te dice que sientas remordimiento por tus pecados.
Cuando en un momento de arrepentimiento, la voz te dice: "¿Quién te crees para sentir remordimiento?"
Cuando alguien, desesperadamente, necesita tu ayuda y decides que es momento de meditar.
Cuando es un momento para meditar, pero decides salir a salvar el mundo.
Cuando logras comprender un concepto profundo, o cuando estás orando con gran fervor, o cuando haces una buena acción en secreto, y la voz te dice: "¡Qué bien!, ¡qué grande eres!"
Hay una sola cosa que esa voz nunca te dirá, y hará todo lo posible por impedírtelo: Nunca te dirá que rompas las cadenas con que te aprisiona, ni que cambies tu modo de ser.
Gracias Por su página, maravillosa.
Y cuando pretendes luchar por lo que crees y esa voz te dice ¿Quien te crees que eres? Sigue como estas, ese camino es muy difícil, ¿Crees que cambiaras algo?
¿Crees que serás capaz?
Lo que no estoy segura de entender es porqué se forman tantos obstáculos, ¿Porque parece que todo esta al revés de cómo debería estar? A pesar de tanta lucha…
Cuando me pregunto si es mi culpa, que hice mal, que fue lo que no hice…
Quizás sean esos impulsos destructivos...