Todo cuanto existe es Él y tú.

El resto es sólo una interfaz, un medio de conexión.

Todo cuanto existe en tu mundo es un modo de conectarte con tu Creador. De una de las tres formas:

1. Una conexión a alcanzar.

2. Una desconexión a evitar.

3. O terreno neutral. Esperando que tú lo transformes en conexión.

Pero si algo no fuera parte de tu propósito, no existiría en tu mundo.