El solo hecho de saber que alguien está en problemas significa que, de alguna forma, puedes ayudarlo. Pues de lo contrario, ¿por qué esa información entró en tú mundo?

Cuando Ariel Sharón, entonces Ministro de Defensa de Israel, fue a visitar al Rebe, luego de su audiencia privada dijo a sus amigos: —El Rebe fue muy cordial. Me preguntó cuándo viajaría de vuelta y le respondí que al día siguiente; entonces me insistió para que prolongase mi estadía.

Los amigos de Lubavitch del General Sharón, le explicaron que el Rebe no se expresa en esos términos por mera cortesía y le insistieron para que pospusiera su regreso.

El vuelo en el que el General Sharón había planeado regresar fue secuestrado y desviado a Libia.

En una fecha posterior, otro miembro del gabinete israelí, en una audiencia con el Rebe, formuló la pregunta obvia:

— ¿Si Ud. lo sabía, porque no lo reportó a las autoridades para así evitar el secuestro?

— ¿Cree Ud. que yo lo sabía? —respondió el Rebe en tono serio— No es cuestión de profecía o conocimiento. Simplemente ocurre que cuando veo a alguien ante mi quedo muy obsesionado en hacerle un favor Es por eso que digo lo que digo.